El Submarino Amarillo compitió de tú a tú en Alemania, respondió al gol en propia puerta de Renato Veiga y llegó al 1-1 con Mouriño, pero un doblete de Guirassy decidió un frenético 3-2.
El Villarreal comenzó la Champions League 2026-27 con una derrota tan dolorosa como competida. El conjunto castellonense cayó 3-2 ante el Borussia Dortmund en el Signal Iduna Park después de protagonizar un encuentro en el que llegó a discutir seriamente la victoria al equipo alemán.
El resultado deja al equipo de Iñigo Pérez sin puntos, pero también con sensaciones muy diferentes a las que había ofrecido durante su complicado comienzo en LaLiga. El Villarreal tuvo oportunidades, consiguió reaccionar después del 1-0, empató mediante Santiago Mouriño y atravesó posteriormente sus mejores minutos.
Entonces apareció Serhou Guirassy.
El delantero del Dortmund marcó en el 80 y volvió a hacerlo de penalti en el 85, después de una pena máxima discutida por los amarillos. Parecía la sentencia, pero el propio Guirassy marcó en su portería en el añadido y permitió al Villarreal disponer incluso de una última ocasión para conseguir el 3-3.
No entró.
El Submarino regresa de Alemania sin puntos, aunque dejando una advertencia: este Villarreal sí parece dispuesto a competir en la Champions.
Borussia Dortmund 3-2 Villarreal: derrota cruel en el estreno
El escenario no invitaba precisamente a las concesiones.
El Signal Iduna Park y su célebre muro amarillo recibían a un Villarreal que llegaba a Europa después de un comienzo liguero preocupante: apenas dos puntos de los primeros 12 posibles.
Iñigo Pérez afrontaba además el partido sin Juan Foyth y Carlos Romero.
Nada de eso impidió que los españoles salieran sin complejos.
Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Pau Navarro remató de cabeza un córner. El balón salió demasiado cruzado, pero la acción ya mostraba la intención del Villarreal.
El Dortmund respondió rápidamente.
En el minuto 9, Maximilian Beier encontró espacio por la izquierda y buscó a Guirassy en el segundo palo. El delantero estuvo a centímetros de conectar el remate.
El partido estaba abierto.
Y el Villarreal no parecía intimidado.
El Villarreal planta cara al muro amarillo
El equipo español consiguió algo especialmente importante durante la primera mitad: evitar que el Dortmund impusiera el ritmo que suele convertir su estadio en una trituradora para los visitantes.
Mikautadze dispuso de una buena oportunidad en el minuto 15 después de un error defensivo alemán, aunque no consiguió aprovecharla.
Pape Gueye también probó fortuna poco después.
El Dortmund tenía velocidad y capacidad para castigar cualquier pérdida, pero el Villarreal encontraba momentos de posesión larga con los que conseguía reducir las transiciones alemanas.
Los datos del primer tramo reflejaban la igualdad.
Tras 19 minutos, el Villarreal acumulaba tres remates por uno del Dortmund, aunque ninguno había encontrado todavía la portería.
El conjunto castellonense estaba compitiendo.
Y lo hacía en uno de los estadios más exigentes del continente.
La lesión de Karetsas obliga al Dortmund a mover el banquillo
El primer contratiempo importante del encuentro fue para los locales.
Konstantinos Karetsas sufrió problemas físicos y tuvo que abandonar el césped en camilla en el minuto 27.
Su sustituto fue Ethan Nwaneri.
El cambio acabaría teniendo importancia porque el joven futbolista aportó dinamismo al ataque alemán y fue precisamente quien protagonizó una de las acciones más peligrosas al comienzo de la segunda mitad.
Antes, sin embargo, el Dortmund comenzó a crecer.
El equipo de Niko Kovač encadenó posesiones más largas y empujó al Villarreal progresivamente hacia su propia portería.
Buchanan tuvo el 0-1 antes del descanso
El Villarreal no se limitaba a defender.
En el minuto 41, Tajon Buchanan encontró espacio para armar un potente disparo.
Gregor Kobel consiguió despejarlo en una intervención algo incómoda que evitó el primer tanto de la noche.
Era una ocasión seria.
Dos minutos después respondió el Dortmund con una combinación rápida que terminó con disparo de Beier y parada de Péter Gulácsi.
Guirassy volvió a amenazar antes del descanso.
Pero el marcador permaneció intacto.
0-0 después de 45 minutos.
Para un Villarreal que llegaba a Alemania rodeado de dudas, la primera mitad había dejado una noticia positiva: podía mirar al Dortmund a los ojos.
Renato Veiga marca en propia puerta y rompe el equilibrio
Todo cambió después del descanso.
Nwaneri avisó en el minuto 51 con un zurdazo que terminó golpeando en el palo tras la intervención de Gulácsi.
Dos minutos después llegó el 1-0.
Beier consiguió progresar por el costado izquierdo y puso un centro peligroso hacia el área.
Renato Veiga intentó despejar y terminó introduciendo el balón en su propia portería.
Minuto 53.
Borussia Dortmund 1-0 Villarreal.
El golpe resultaba especialmente cruel porque el conjunto español había conseguido mantener el partido equilibrado durante más de una hora entre la primera mitad y el comienzo de la segunda.
Un error podía deshacer todo el trabajo.
La gran noticia para Iñigo Pérez fue la reacción de sus futbolistas.
El Villarreal responde y arrincona al Dortmund
Lejos de venirse abajo, el Villarreal comenzó a jugar sus mejores minutos.
En el 58, Tani Oluwaseyi tuvo una ocasión extraordinaria.
Buchanan puso un buen centro desde la derecha y el delantero ganó el salto, pero no consiguió dirigir correctamente su cabezazo.
Poco después apareció Nicolas Pépé, que había entrado desde el banquillo.
Su disparo tocó en un defensor y estuvo cerca de encontrar portería.
El Villarreal había cambiado completamente.
El Dortmund comenzaba a sufrir y Kobel tuvo que intervenir ante Santi Comesaña.
El empate parecía cada vez más cercano.
Y finalmente llegó.
Mouriño empata con un cabezazo imponente
Minuto 66.
Georges Mikautadze consiguió colocar un magnífico centro hacia el primer palo.
Allí apareció Santiago Mouriño.
El defensa uruguayo se elevó y conectó un extraordinario cabezazo para superar a Kobel.
1-1.
El Villarreal había conseguido lo más difícil: levantarse después del desafortunado gol en propia puerta y silenciar momentáneamente al Signal Iduna Park.
No fue un empate aislado dentro de un dominio alemán.
Todo lo contrario.
El gol llegó durante la mejor fase del Villarreal.
Dos minutos después, Buchanan volvió a probar a Kobel desde fuera del área y obligó al guardameta a intervenir.
Durante esos minutos, el segundo gol parecía más próximo para los españoles.
El Villarreal tuvo al Dortmund contra las cuerdas
Ese fue probablemente el momento que más lamentará Iñigo Pérez.
El Dortmund había perdido parte del control y el Villarreal transmitía una sensación de peligro creciente.
Los castellonenses habían pasado de encajar el 1-0 a generar varias ocasiones y establecer el empate.
Pero en Champions, los grandes partidos pueden cambiar con una sustitución.
Kovač movió el banquillo.
En el minuto 75 introdujo a Jobe Bellingham y Fábio Silva.
La entrada del portugués fue especialmente determinante.
Apenas un minuto después de ingresar al terreno de juego, Fábio Silva obligó a Gulácsi a realizar una gran intervención.
El Dortmund había recuperado la iniciativa.
Guirassy castiga al Villarreal en el minuto 80
El golpe llegó cinco minutos después.
Jobe Bellingham participó en la construcción de una gran jugada alemana. Fábio Silva recibió y encontró a Serhou Guirassy.
El delantero hizo el resto.
Minuto 80.
2-1 para el Dortmund.
Era un castigo enorme para un Villarreal que apenas unos minutos antes había tenido al conjunto alemán atravesando su momento más delicado.
La calidad del banquillo del Dortmund había cambiado el partido.
Fábio Silva estaba generando peligro prácticamente en cada intervención y Guirassy comenzaba a imponer su pegada.
Todavía faltaba el episodio más polémico de la noche.
Un penalti discutido deja al Villarreal contra las cuerdas
Minuto 84.
Mouriño y Guirassy forcejearon dentro del área.
El árbitro italiano Simone Sozza interpretó que existía infracción del defensa del Villarreal y señaló penalti. Mouriño recibió además tarjeta amarilla.
La acción generó protestas porque ambos futbolistas mantenían contacto durante el forcejeo, pero el VAR no modificó la decisión del colegiado.
Guirassy colocó el balón en el punto de penalti.
No falló.
3-1 en el minuto 85.
Dos goles del delantero en apenas cinco minutos parecían haber liquidado definitivamente el encuentro.
Para el Villarreal resultaba especialmente doloroso.
Había conseguido empatar.
Había tenido oportunidades para ponerse por delante.
Y de repente perdía por dos goles.
Gulácsi evita que el Dortmund liquide definitivamente el partido
La reacción alemana pudo ser todavía más contundente.
Fábio Silva continuó haciendo daño a una defensa del Villarreal obligada a asumir riesgos.
En el minuto 89, el portugués volvió a encontrarse con Gulácsi.
El guardameta respondió con otra intervención decisiva.
Aunque había encajado tres tantos, Gulácsi fue uno de los responsables de que el Villarreal siguiera teniendo una mínima posibilidad de regresar al encuentro.
El cuarto habría terminado con cualquier esperanza.
No llegó.
Y el fútbol reservaba todavía un último giro.
Guirassy marca en propia puerta y resucita al Villarreal
El árbitro añadió cinco minutos.
En el 90+3, Pépé lanzó una falta peligrosa.
Kobel consiguió repeler inicialmente el balón, pero el despeje terminó golpeando accidentalmente en Guirassy y entrando en la portería alemana.
Gol en propia puerta.
3-2.
El mismo delantero que había parecido sentenciar al Villarreal con dos goles acababa de devolverle una última esperanza.
Los españoles se lanzaron entonces a por el empate.
Y estuvieron extraordinariamente cerca de conseguirlo.
Renato Veiga tuvo el 3-3 en la última jugada
El Villarreal quemó sus últimas opciones.
Incluso Gulácsi abandonó su portería para acudir al área rival en el último córner.
Entonces llegó la oportunidad.
Gerard Moreno encontró un magnífico pase y, después de una acción embarullada, el balón quedó a disposición de Renato Veiga.
El portugués tenía la posibilidad de redimirse del gol en propia puerta.
Remató.
No consiguió dirigir el balón entre los tres palos.
El árbitro terminó señalando el final.
Borussia Dortmund 3-2 Villarreal.
Unos centímetros separaron al Submarino de completar una remontada extraordinaria.
Guirassy decide el partido en cinco minutos
El gran protagonista terminó siendo Serhou Guirassy.
El delantero había amenazado durante prácticamente toda la noche, pero sus goles no llegaron hasta el tramo decisivo.
Primero convirtió el 2-1 en el minuto 80.
Después transformó el penalti del 3-1 en el 85.
Y finalmente apareció también, aunque de forma involuntaria, en el 3-2 al desviar hacia su propia portería el balón rechazado por Kobel.
Su impacto resume perfectamente la locura de los últimos 15 minutos.
Fábio Silva cambió el partido desde el banquillo
Tan importante como Guirassy fue la entrada de Fábio Silva.
El delantero portugués ingresó en el minuto 75 y prácticamente en su primera intervención obligó a Gulácsi a realizar una gran parada.
Después asistió a Guirassy en el 2-1.
Volvió a generar otra ocasión clara.
Y acabó siendo una amenaza constante para un Villarreal que hasta entonces atravesaba su mejor momento.
Kovač ganó con sus sustituciones una batalla táctica fundamental.
El Villarreal había conseguido crecer después del descanso, pero el Dortmund encontró en el banquillo la energía que necesitaba para recuperar el partido.
Mouriño vivió las dos caras de la Champions
Pocos jugadores resumen mejor el encuentro del Villarreal que Santiago Mouriño.
El uruguayo marcó el 1-1 con un fantástico cabezazo.
Fue el gol que confirmó que el Villarreal no había viajado a Dortmund únicamente para resistir.
Pero también protagonizó posteriormente el forcejeo con Guirassy que terminó con el penalti del 3-1.
Una acción discutida que terminó condicionando decisivamente el desenlace.
La Champions puede ser así de cruel.
Un futbolista puede convertirse en héroe y quedar señalado en una acción decisiva apenas 20 minutos después.
Iñigo Pérez pierde, pero encuentra motivos para creer
El marcador es malo.
La imagen, bastante mejor.
El Villarreal había comenzado la temporada en España con dos puntos de 12, un balance que inevitablemente generaba dudas alrededor del equipo.
En Dortmund mostró otra versión.
Compitió durante la primera mitad.
Reaccionó al 1-0.
Generó suficientes ocasiones para empatar.
Consiguió el 1-1.
Tuvo sus mejores minutos inmediatamente después.
Y, cuando parecía sentenciado con 3-1, volvió a encontrar un gol y estuvo cerca del empate en la última acción.
Eso no convierte una derrota en victoria.
Pero sí cambia la lectura del partido.
El Villarreal sigue sin ganar en Alemania
Hay, sin embargo, una estadística que continúa persiguiendo al conjunto castellonense.
El Villarreal sigue sin conseguir una victoria en Alemania desde hace 15 años, según los datos recogidos en la crónica del encuentro.
El Signal Iduna Park tampoco trae buenos recuerdos recientes.
En su anterior visita, el Villarreal había caído 4-0.
Esta vez el desenlace volvió a ser una derrota, pero el desarrollo fue radicalmente distinto.
Del 4-0 se pasó a un 3-2 decidido en los minutos finales.
Una derrota sigue siendo una derrota, pero la distancia competitiva entre ambos partidos resulta evidente.
El Villarreal paga muy caro sus errores
La gran lección de Dortmund es probablemente esa.
En Champions, competir bien no basta.
El Villarreal cometió errores en momentos demasiado importantes.
El primero acabó con Renato Veiga introduciendo el balón en su propia portería.
Después, cuando atravesaba su mejor fase, permitió que Guirassy apareciera prácticamente libre para recuperar la ventaja alemana.
Finalmente llegó el penalti sobre el delantero.
Tres episodios que terminaron inclinando un partido extraordinariamente igualado.
El Dortmund también cometió errores.
Pero fue más contundente cuando llegó el momento decisivo.
Una derrota que deja al Villarreal sin puntos, pero no sin argumentos
El comienzo europeo no es el que deseaba Iñigo Pérez.
El Villarreal arranca la Champions con cero puntos y tendrá que recuperar terreno en las próximas jornadas.
Pero Dortmund también puede servir como punto de partida.
El Submarino demostró que puede generar ocasiones en un escenario de máxima dificultad y que dispone de argumentos ofensivos para competir contra equipos de primer nivel.
Mikautadze, Buchanan, Pépé, Mouriño y Gerard Moreno participaron en diferentes fases de peligro.
Gulácsi respondió cuando fue necesario.
Y el equipo nunca se rindió.
El problema estuvo en los detalles.
Y a este nivel, los detalles cuestan puntos.
El Villarreal se marcha derrotado, pero no sometido
El marcador dirá que el Borussia Dortmund ganó 3-2 al Villarreal.
No contará que los castellonenses tuvieron el empate en la última acción.
Tampoco que atravesaron una fase de la segunda mitad en la que parecían más cerca del 1-2 que los alemanes del 2-1.
Ni que consiguieron levantarse después de un desafortunado gol en propia puerta.
Para eso está el análisis del partido.
El Villarreal perdió.
Pero no fue superado durante 90 minutos ni salió destrozado del muro amarillo.
Compitió, empató, amenazó con remontar y obligó al Dortmund a sufrir hasta el último instante.
La Champions castiga cualquier concesión y el equipo de Iñigo Pérez lo comprobó en su primera noche europea de la temporada.
Ahora necesita convertir las buenas sensaciones en puntos.
Porque en la fase liga, competir bien ayuda; ganar es lo que cuenta.
Resultado: Borussia Dortmund 3-2 Villarreal
Goles: Renato Veiga, propia puerta (53′), Guirassy (80′ y 85′, penalti); Mouriño (66′) y Guirassy, propia puerta (90+3′).
