Rusia celebrará del 18 al 20 de septiembre sus primeras legislativas desde la invasión de Ucrania. Yabloko ha sido excluido de la lista federal y Rusia Unida parte como gran favorita en unos comicios marcados por la guerra.

Rusia afrontará entre el 18 y el 20 de septiembre unas elecciones legislativas especialmente relevantes para medir el respaldo interno al sistema de Vladimir Putin, aunque las condiciones políticas están muy lejos de las de una democracia competitiva occidental.

Los comicios renovarán los 450 diputados de la Duma Estatal: 225 serán elegidos mediante listas de partidos y otros 225 en circunscripciones uninominales. Además, Moscú organizará votaciones en los territorios ucranianos de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón cuya anexión proclamó en 2022 y que Rusia no controla íntegramente. La Comisión Electoral rusa ha confirmado la celebración de votaciones durante los tres días también en esos territorios.

La principal novedad política es la ausencia de Yabloko de la papeleta federal, la única formación registrada que había construido su campaña nacional alrededor de un mensaje explícitamente contrario a la continuación de la guerra.

El Supremo ruso deja fuera a Yabloko

Yabloko había conseguido inicialmente superar el filtro electoral.

La Comisión Electoral Central registró el 29 de julio su lista para las elecciones a la Duma, formada entonces por 269 candidatos, además de otros aspirantes en circunscripciones individuales.

La situación cambió rápidamente.

El Tribunal Supremo de Rusia anuló el 10 de agosto el registro de la lista federal después de una demanda presentada por Rodina, formación nacionalista favorable al Kremlin. La decisión fue confirmada en apelación el 17 de agosto y el Supremo rechazó posteriormente elevar el recurso de supervisión de Yabloko a su Presidium.

Yabloko denuncia que su exclusión responde a una purga política. Sus adversarios alegaron diversas irregularidades y acusaciones relacionadas con financiación y actividad electoral. La exclusión de la lista federal no significa, sin embargo, que absolutamente todos sus candidatos hayan desaparecido de las elecciones, ya que algunos continúan concurriendo por circunscripciones uninominales.

El mensaje contra la guerra desaparece de la papeleta nacional

La importancia del caso reside fundamentalmente en el programa de Yabloko.

La formación había planteado estas elecciones como una oportunidad para reclamar un alto el fuego, negociaciones y el fin del conflicto, bajo el lema «Por la paz y la libertad». En sus propios documentos electorales se presentaba como la única fuerza que discrepaba de los cinco partidos actualmente representados en la Duma en una cuestión esencial: la continuación de la guerra.

Su exclusión elimina, por tanto, la única lista federal abiertamente antibelicista que había logrado registrarse inicialmente.

La decisión reduce todavía más el pluralismo en unas elecciones en las que buena parte de la oposición real a Putin se encuentra desde hace años encarcelada, exiliada, ilegalizada o fuera de la competición electoral.

Rusia Unida busca conservar su dominio de la Duma

En el otro extremo aparece Rusia Unida, el partido sobre el que descansa la mayoría parlamentaria favorable al Kremlin.

Actualmente cuenta con 315 diputados, lo que le proporciona una mayoría suficiente para controlar ampliamente la Cámara.

El sistema electoral mixto juega además a favor de la formación gobernante. No necesita obtener porcentajes extraordinarios en la lista nacional para convertir su fortaleza territorial y su dominio en las circunscripciones individuales en una gran mayoría de escaños.

La incógnita de septiembre no está tanto en determinar qué fuerza será primera como en comprobar qué participación registra Rusia, cuánto apoyo consigue Rusia Unida y hasta qué punto el desgaste provocado por cuatro años y medio de guerra aparece reflejado en las urnas.

La guerra llega directamente a las elecciones de Putin

La campaña se desarrolla además mientras las consecuencias del conflicto son cada vez más perceptibles dentro de Rusia.

Los ataques ucranianos con drones se intensificaron durante el verano y alcanzaron refinerías, aeropuertos, instalaciones logísticas y grandes almacenes. Associated Press contabiliza más de 43 300 drones ucranianos interceptados por Rusia y en Crimea entre junio y agosto, casi seis veces más que durante el mismo periodo del año anterior, según los datos recopilados por la agencia.

Los ataques han contribuido a provocar interrupciones aeroportuarias y problemas en el suministro de combustible en determinadas zonas.

La paradoja electoral resulta evidente: la guerra apenas admite una oposición organizada dentro de la campaña, pero sus consecuencias están cada vez más presentes en la vida cotidiana de los votantes.

Los veteranos ganan peso en el nuevo sistema político ruso

Putin intenta simultáneamente convertir a los participantes en la guerra en una nueva cantera política.

El presidente ruso lleva tiempo presentando a los veteranos como parte de una «nueva élite» destinada a ocupar responsabilidades en la Administración y las instituciones.

La estrategia permite al Kremlin vincular el futuro político del país con quienes han participado directamente en el conflicto y consolidar una nueva generación de dirigentes identificados con el rumbo adoptado desde febrero de 2022.

Al mismo tiempo, los partidos que permanecen dentro de la Duma pueden mantener diferencias en política económica, pensiones o regulación de internet, pero las divergencias sobre la guerra y los grandes pilares del sistema de Putin son considerablemente menores.

Las elecciones medirán algo más que los escaños

Resultaría impreciso presentar las legislativas de septiembre como unas elecciones abiertas cuyo principal interrogante sea quién gobernará Rusia.

El verdadero interés político está en otro lugar.

El Kremlin necesita demostrar participación, movilización y respaldo suficiente en unas circunstancias mucho más complicadas que las de las anteriores legislativas de 2021.

Desde entonces Rusia ha invadido Ucrania, afrontado sanciones occidentales sin precedentes, movilizado cientos de miles de hombres y reorganizado buena parte de su economía y de su sistema político alrededor de la guerra.

La exclusión de Yabloko reduce todavía más la posibilidad de que las urnas funcionen como un canal nacional para expresar electoralmente el rechazo al conflicto.

Por eso, las elecciones rusas de 2026 serán sobre todo una prueba de la capacidad del Kremlin para mantener cohesionado su sistema después de más de cuatro años de guerra. Rusia Unida parte con una enorme ventaja institucional y la única lista nacional que pedía explícitamente un alto el fuego ya no estará en la papeleta.

Chollones

Lg uhd ultimate ai ua75 / televisor smart tv 43″ led uhd 4k hdr

308,00€

Ver en Chollones 🛒
Chollones

¡Tu agenda se gestiona sola con Plani!

270,00€

Ver en Chollones 🛒
Chollones

Taller de Pintura en Cerámica

45,99€

Ver en Chollones 🛒

Comparte.
Dejar una respuesta

Exit mobile version