La Euroliga de baloncesto ha decidido dar continuidad a su modelo actual. Pese a las críticas constantes de jugadores, entrenadores y parte del entorno competitivo, la competición volverá a apostar por el mismo formato en la temporada 2026-27: 20 equipos, liga regular todos contra todos, play-in, playoffs y Final Four.
La decisión, que será oficial en las próximas horas, ha sido validada en el board (comité ejecutivo de clubes propietarios) y consolida una estructura que muchos consideraban provisional.
Un formato cuestionado por la carga de partidos
El sistema actual ha generado un debate creciente dentro del baloncesto europeo. La fase regular de 38 partidos por equipo ha provocado una sobrecarga del calendario con múltiples jornadas dobles.
Entrenadores y jugadores han denunciado durante toda la temporada:
- Exceso de viajes
- Fatiga acumulada
- Mayor riesgo de lesiones
- Dificultad para mantener la competitividad
De hecho, esta exigencia ha coincidido con una alta inestabilidad en los banquillos, con hasta diez entrenadores destituidos a lo largo del curso.
La Euroliga defiende los números y descarta cambios drásticos
Pese a las críticas, la Euroliga mantiene su postura: los datos de lesiones y rendimiento no muestran, según la organización, un incremento significativo respecto a temporadas anteriores.
Además, el organismo considera que el modelo actual garantiza:
- Mayor equilibrio competitivo
- Más partidos de alto nivel
- Ingresos estables para los clubes propietarios
Por este motivo, se ha descartado ampliar la competición a 22 equipos o introducir un sistema de conferencias, algo que habría alterado el número total de partidos y los ingresos televisivos.
Una solución: empezar antes la temporada
Para intentar aliviar la carga del calendario sin modificar el formato, la principal alternativa sobre la mesa es adelantar el inicio de la competición.
En un verano sin grandes torneos internacionales de selecciones masculinas, la Euroliga considera viable arrancar varias semanas antes para:
- Reducir el número de jornadas dobles
- Repartir mejor los descansos
- Disminuir la acumulación de partidos en semanas críticas
El contexto: presión de la NBA y reordenación del baloncesto europeo
La decisión también se produce en un escenario de máxima incertidumbre en el baloncesto continental.
La futura competición de la NBA en Europa, prevista inicialmente para 2027, sigue siendo un factor clave en la planificación estratégica. Las negociaciones entre NBA, FIBA y Euroliga siguen abiertas, lo que mantiene en el aire un posible cambio profundo del ecosistema europeo.
A esto se suman otros factores:
- La ausencia continuada de equipos rusos
- La incertidumbre del proyecto del ASVEL, vinculado a la Basketball Champions League
- La delicada situación económica de clubes como el AS Mónaco
El mapa de clubes: renovaciones y dudas
En paralelo, la Euroliga trabaja en la continuidad de su estructura de clubes propietarios hasta 2036. Sin embargo, no todos los equipos han firmado aún su renovación.
Entre los casos destacados:
- Fenerbahçe estaría cerca de cerrar su continuidad tras mejorar el reparto económico
- El Real Madrid sigue dentro del proyecto, aunque sin firmar aún la extensión definitiva
Conclusión: estabilidad frente a revolución
La Euroliga apuesta por la continuidad en un momento de máxima incertidumbre estructural en el baloncesto europeo. Mientras el debate sobre la saturación del calendario sigue abierto, la competición prefiere mantener su modelo actual antes que afrontar una transformación profunda.

