El Rey traslada su «preocupación e indignación» por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta y pide una respuesta firme del Estado para proteger la integridad de las ciudades autónomas.
La crisis migratoria en Ceuta ha provocado una de las reacciones institucionales más contundentes de las últimas horas. Felipe VI ha expresado públicamente su «preocupación e indignación» por la situación vivida en la frontera sur y ha reclamado que el Estado garantice la seguridad de Ceuta y Melilla para evitar que episodios similares vuelvan a repetirse.
El pronunciamiento del jefe del Estado llega tras varios días marcados por la entrada masiva de inmigrantes y el intenso debate político sobre la gestión de la crisis.
Felipe VI pide una respuesta firme del Estado
A través de un mensaje difundido por la Casa Real, el monarca ha manifestado su inquietud por los acontecimientos registrados en las ciudades autónomas y ha trasladado su solidaridad a sus ciudadanos.
Felipe VI ha defendido la necesidad de que las instituciones actúen «de forma unida, clara y determinante» para respaldar a Ceuta y Melilla, subrayando que corresponde al Estado velar por la seguridad de sus fronteras y proteger la integridad del territorio nacional.
Además, ha lamentado la pérdida de vidas humanas registrada durante la crisis migratoria, insistiendo en que deben adoptarse todas las medidas necesarias para evitar nuevas tragedias.
Contactos con Sánchez, Feijóo y los presidentes de Ceuta y Melilla
Desde Palma de Mallorca, donde desarrolla parte de su agenda institucional, el Rey ha mantenido durante los últimos días una intensa ronda de contactos con los principales responsables políticos.
Según Zarzuela, Felipe VI ha conversado con:
- Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.
- Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición.
- Los presidentes de Ceuta y Melilla.
Durante estas conversaciones trasladó mensajes de ánimo, unidad y firmeza ante la situación generada en la frontera sur.
Estos contactos se producen después del despacho que el monarca mantuvo con Pedro Sánchez tras su regreso del viaje oficial a Perú, donde asistió a la toma de posesión de la nueva presidenta del país.
El Gobierno defiende que la situación está bajo control
Mientras la Casa Real mostraba su preocupación, el Gobierno ha insistido en que la situación comienza a normalizarse.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró desde Ceuta que la crisis ha podido ser revertida en apenas 24 horas, aunque las cifras de la entrada masiva continúan siendo objeto de debate político.
El Ejecutivo sostiene que la mayoría de las personas que accedieron irregularmente ya han abandonado la ciudad autónoma y trabaja junto a las instituciones europeas para reforzar la respuesta común.
Bruselas analizará la crisis migratoria
La dimensión del episodio ha llevado al Gobierno español a solicitar una reunión extraordinaria de ministros del Interior de la Unión Europea, con el objetivo de coordinar una respuesta común ante la presión migratoria en la frontera sur.
La reunión está prevista para el próximo martes, donde los Estados miembros abordarán la situación y las posibles medidas para reforzar la protección de las fronteras exteriores de la UE.
La crisis mantiene abierto el debate político
Las declaraciones de Felipe VI se producen en un momento de máxima tensión política, con continuas críticas de la oposición a la gestión del Ejecutivo y un creciente debate sobre la política migratoria, el control fronterizo y las relaciones entre España y Marruecos.
El mensaje del Rey sitúa el foco en la necesidad de preservar la seguridad, la unidad institucional y la protección de las ciudades autónomas ante futuras situaciones similares.
