El Gobierno de Pedro Sánchez ha reafirmado su compromiso con la organización del Mundial de 2030 en colaboración con Marruecos y Portugal, señalando su enfoque en el deporte y en valores como el respeto a los derechos humanos, la sostenibilidad y la inclusión social.
Esta declaración se realizó en respuesta a una pregunta escrita de los diputados de Izquierda Unida, Enrique Santiago y Toni Valero, quienes solicitaron al Ejecutivo que se pronunciara sobre la coherencia de la participación española en el evento, especialmente a la luz de las restricciones a la libertad de manifestación y las detenciones en Marruecos.
El Gobierno destacó las medidas adoptadas, como la creación de una Comisión Interministerial y la implementación del II Plan de Derechos Humanos, como reflejo de su compromiso a favor de los derechos humanos. Subrayó que España, como miembro activo de la UE, vela por la observancia de los derechos fundamentales.
A pesar de estos pronunciamientos, Moncloa no ha abordado las recientes críticas hacia el régimen marroquí, que han surgido tras las protestas en el país y la controversia relacionada con su organización de la Copa de África, donde se reportaron actos vandálicos y agredieron a aficionados visitantes. Esta situación ha puesto en entredicho la capacidad de Marruecos para ser un socio fiable en la organización del Mundial.
El evento deportivo, que será coorganizado con Marruecos, se presenta como una oportunidad para promover la positividad en el deporte y la sociedad, según lo expresado por el Gobierno español.
