Gustavo Martínez: El oro como refugio ante la crisis del dólar
En un contexto de incertidumbre global, la mayoría de los activos de inversión alcanzan máximos históricos, excluyendo la moneda fiduciaria, en particular el dólar estadounidense, que ha experimentado caídas notables en los últimos días. Gustavo Martínez, profesor en la Universidad Francisco Marroquín (UFM) y asesor financiero, señala las preocupaciones sobre la debilidad del dólar y el papel del oro en este escenario.
La economía de Estados Unidos enfrenta un deuda pública superior al 120% del PIB, con un déficit que Martínez califica de «inasumible», lo que pone en duda la solvencia del billete verde. Históricamente, Estados Unidos ha manejado sus excesos a través de la «exportación de inflación», favorecida por su condición de moneda reserva mundial. Sin embargo, la situación geopolítica está cambiando.
Además, la política monetaria implementada durante el mandato de Donald Trump ha llevado a una tendencia de devaluación competitiva del dólar, buscando aliviar el impacto de la deuda a expensas de la confianza internacional y el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Mientras el dólar sigue en declive, el oro ha alcanzado máximos históricos de forma continua. A pesar de esto, algunos analistas sugieren que este aumento es una «burbuja». Sin embargo, Martínez argumenta que quienes sostienen esta idea no consideran la historia del oro como refugio. Según él, el oro representa una «vacuna» frente a un sistema fiduciario en crisis, manteniendo su valor intrínseco a través de la escasez y su aceptación a lo largo de los milenios.
En este contexto, el análisis de Martínez subraya que, aunque la cotización del oro pueda parecer un aumento de su valor, en realidad se debe a la dilatación de la masa monetaria, que está disminuyendo el valor del dinero. La conclusión general sugiere que la demanda por activos reales, como el oro, crecerá en un entorno donde la deuda y la inflación son predominantes.

