El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, participó este jueves en la recepción celebrada en Marruecos con motivo del 27º aniversario de la entronización del rey Mohammed VI. La ceremonia tuvo lugar en la plaza de la prefectura de M’diq-Fnideq, en el norte del país, cerca de la frontera con la ciudad española de Ceuta.
Infantino fue el único invitado internacional sin rango diplomático que saludó al rey durante el acto, que simboliza la relación del monarca con sus súbditos. Acompañaron al presidente de la FIFA varios jugadores de la selección nacional marroquí, conocida como los ‘Leones del Atlas’, entre ellos el mediapunta del Real Madrid Brahim Díaz, el guardameta Yassine Bounou ‘Bono’, el delantero Munir El Haddadi y el centrocampista Sofyan Amrabat.
La ubicación de la ceremonia cobra especial relevancia debido a la crisis migratoria surgida en las últimas semanas, cuando miles de personas cruzaron desde Marruecos hacia Ceuta, ciudad española ubicada en la península ibérica pero con territorio norteafricano. Este fenómeno recuerda los episodios migratorios de 2001, cuando unos 10 000 migrantes accedieron a Ceuta en medio de tensiones entre Marruecos y España.
Contexto de la crisis migratoria
Ceuta, junto con Melilla, es una de las dos ciudades autónomas españolas en territorio africano y suele ser punto de entrada para migrantes que intentan acceder a Europa. El reciente aumento en la llegada de personas ha generado una situación de emergencia y ha puesto a prueba las relaciones bilaterales entre ambos países. El acto en el que Infantino saludó al rey Mohammed VI refleja una muestra de respeto y protocolo en un momento delicado para la región.
