Jennifer Garner ha comentado recientemente sobre su separación de Ben Affleck, un proceso que marcó significativamente su vida. En una entrevista con la revista Marie Claire, la actriz recordó el «camino largo y complejo» que tuvo que recorrer tras el fin de su matrimonio, que se oficializó en 2015, después de una década de unión y tres hijos en común.
Garner y Affleck tomaron la decisión de divorciarse pero se comprometieron a mantener una relación familiar centrada en el bienestar de sus hijos. Esta declaración de intenciones, que en su momento parecía complicada, ha evolucionado hacia una colaboración respetuosa en la crianza de los niños.
La actriz destacó que uno de los momentos más difíciles no fue la atención de los medios, sino el desafío emocional de aceptar el fin de una relación construida sobre la confianza. «Romper una familia es lo difícil», afirmó. Reconoció que la pérdida de una amistad y un compañero verdadero fue el mayor desafío que enfrentó durante este proceso.
Para manejar su situación, Garner optó por una menor exposición pública, reconociendo que necesitaba espacio para enfocarse en los aspectos que podía controlar, especialmente la educación de sus hijos. Con el tiempo, ha logrado establecer una relación cordial y funcional con Affleck, describiendo su capacidad actual para coparentalizar con «paz y ecuanimidad».
Por otro lado, la actriz se encuentra en una etapa estable en su vida personal junto al empresario John Miller, y sigue comprometida con iniciativas solidarias. En su discurso, enfatizó la importancia del tiempo como un aliado para superar rupturas difíciles, permitiendo sanar, perdonar y encontrar nuevas formas de relación.
