Un nuevo estudio internacional analiza por primera vez el impacto real de la inteligencia artificial en el mercado laboral y revela un panorama más complejo de lo que muchos esperaban.

La rápida expansión de la inteligencia artificial generativa ha despertado un intenso debate sobre su impacto en el empleo. Sin embargo, un reciente informe elaborado por investigadores Maxim Massenkoff y Peter McCrory señala que, al menos por ahora, no existe evidencia clara de que la IA esté provocando un aumento significativo del desempleo.

El estudio introduce una nueva forma de medir el impacto de la IA en el trabajo, denominada “exposición observada”, que combina dos factores clave: la capacidad teórica de los modelos de inteligencia artificial y su uso real en entornos laborales.

Los resultados muestran que la adopción real de la IA sigue muy por debajo de su potencial teórico, lo que sugiere que la transformación del mercado laboral podría desarrollarse de forma gradual y no mediante un impacto abrupto.


Qué trabajos están más expuestos a la IA

El análisis identifica qué profesiones están más expuestas a la automatización mediante inteligencia artificial. Entre ellas destacan especialmente los empleos relacionados con tareas digitales o repetitivas.

Entre los más expuestos aparecen:

  • Programadores informáticos
  • Representantes de atención al cliente
  • Analistas financieros
  • Operadores de entrada de datos

En algunos de estos trabajos, hasta el 75% de las tareas podrían realizarse o acelerarse mediante herramientas de IA.

En cambio, profesiones con fuerte componente físico o presencial —como camareros, mecánicos o trabajadores agrícolas— presentan muy baja exposición a la automatización.


La IA aún está lejos de su capacidad real

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la enorme diferencia entre lo que la IA podría hacer en teoría y lo que realmente está haciendo hoy en el mercado laboral.

Por ejemplo, en áreas como informática y matemáticas los modelos de IA podrían realizar hasta el 94% de las tareas, pero en la práctica solo cubren alrededor del 33%.

Esto indica que todavía existen múltiples barreras para la adopción total de estas tecnologías, entre ellas:

  • limitaciones técnicas de los modelos
  • regulaciones y cuestiones legales
  • necesidad de supervisión humana
  • cambios organizativos en las empresas

No aumenta el desempleo… pero sí cambian las contrataciones

A pesar del rápido avance de la inteligencia artificial, el estudio no detecta un aumento sistemático del desempleo en las profesiones más expuestas desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022.

Sin embargo, sí aparecen señales tempranas de cambios en la contratación, especialmente entre los trabajadores más jóvenes.

Los investigadores detectaron que los trabajadores de entre 22 y 25 años tienen ahora menos probabilidades de ser contratados en profesiones altamente expuestas a la IA. En algunos sectores, la tasa de incorporación de nuevos empleados jóvenes ha caído cerca de un 14%.

Esto sugiere que las empresas podrían estar reduciendo nuevas contrataciones en tareas que la inteligencia artificial ya empieza a cubrir.


Qué perfiles laborales son los más afectados

El estudio también revela diferencias significativas en el perfil de los trabajadores más expuestos a la inteligencia artificial.

En comparación con los empleos menos expuestos, estos trabajadores suelen ser:

  • más educados académicamente
  • con salarios más altos
  • con mayor presencia de mujeres
  • con mayor proporción de trabajadores de edad avanzada

Esto rompe con la idea de que la automatización solo afectará a empleos poco cualificados.


Una transformación laboral que apenas empieza

Los investigadores concluyen que la inteligencia artificial aún no ha generado un impacto masivo en el empleo, pero advierten que el fenómeno está en una fase inicial.

La clave estará en cómo evolucione la adopción empresarial de estas tecnologías y cómo se adapten las economías a la automatización de tareas cognitivas.

Más que una desaparición inmediata de empleos, el estudio apunta a una transformación gradual del mercado laboral, donde la IA cambiará el tipo de tareas que realizan los trabajadores y las habilidades que demandarán las empresas.

En otras palabras, el impacto de la inteligencia artificial en el empleo podría ser profundo, pero probablemente llegará de forma progresiva y no mediante una ruptura repentina del mercado laboral.

Comparte.
Dejar una respuesta

Exit mobile version