María Jesús Montero, actual ministra de Hacienda y expresidenta de la Junta de Andalucía, se encuentra en el centro de la controversia por su apoyo a un nuevo modelo de financiación autonómica que incorpora el principio de ordinalidad. Este principio, que establece que «quien más aporta, más recibe», contrasta con las posturas que defendió durante su gestión como consejera de Hacienda en Andalucía.
En marzo de 2018, el Parlamento de Andalucía, durante su mandato, aprobó un dictamen que rechazaba la incorporación del criterio de ordinalidad en el sistema de financiación autonómica, advirtiendo que podía comprometer el principio de equidad. Este documento fue publicado en el Boletín Oficial del Parlamento de Andalucía, en su edición del 19 de marzo de 2018.
El reciente acuerdo con ERC, que busca beneficiar a Cataluña, ha generado críticas y tensiones entre las diferentes comunidades autónomas. En este contexto, el Partido Popular ha considerado retirarse de la mesa de negociación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, programado para este miércoles, argumentando que la propuesta del Gobierno se presenta como un «trágala». Esta situación es especialmente delicada dado que se aproximan elecciones autonómicas.
La ministra está trabajando para formalizar este nuevo modelo con el objetivo de conseguir apoyo en los presupuestos del presidente catalán del PSC, Salvador Illa. Las discrepancias en torno a este tema ponen de manifiesto la división existente dentro del PSOE andaluz, en un momento clave para la formación política.
