La Asociación MIR España denuncia fallos críticos en la organización del examen 2026 y exige al Ministerio de Sanidad una auditoría que garantice transparencia, equidad y seguridad en la prueba más importante para los futuros médicos.
Una convocatoria marcada por el descontrol y la falta de garantías
El MIR 2026 ha quedado marcado por el caos administrativo y técnico, según la Asociación MIR España (AME), que ha recibido decenas de denuncias de aspirantes. Entre las irregularidades señaladas destacan la falta de vocales experimentados, la posibilidad de uso de móviles e internet durante el examen y fallos en el baremo académico que han generado más de 1 500 recursos por parte de los candidatos.
Desde la publicación de las notas provisionales, las redes sociales se han llenado de críticas y acusaciones sobre los aspirantes mejor posicionados, aunque AME insiste en que no se está cuestionando el mérito de ningún candidato en particular.
Según Jesús Arzúa, presidente de AME, el patrón estadístico de resultados se ha roto: los cuatro primeros aspirantes obtuvieron calificaciones significativamente más altas que lo esperado según sus expedientes académicos, un fenómeno que ya se había detectado el año pasado. «La número uno del MIR 2026 tiene un expediente por debajo de 6,5; en años anteriores, esa nota hubiese supuesto un puesto fuera del top 1 000», detalla Arzúa.
Comparaciones internacionales y riesgos de fraude tecnológico
AME también alerta sobre la posible utilización de inteligencia artificial (IA) durante la prueba, mencionando casos detectados en Argentina donde candidatos superaron la media histórica usando dispositivos electrónicos con IA, obligando a repetir el examen. Arzúa señala que en España, el Ministerio de Sanidad parece ignorar estos riesgos, y que no se han tomado medidas como inhibidores de señal, cuya instalación está prohibida para cualquier administración que no sea una fuerza de seguridad autorizada.
La respuesta de los aspirantes destacados
La número uno del MIR 2026, Bianca Ciobanu, graduada en la Universitat Rovira i Virgili (Reus, Cataluña), ha declarado su apoyo a la auditoría. Con una puntuación récord de 188 sobre 200, asegura que su examen fue completamente transparente, sin utilizar dispositivos electrónicos ni abandonar el aula. Ciobanu ha defendido que su preparación de cuatro años y sus simulaciones constantes justifican su resultado, desvinculando la carrera universitaria de la estrategia de examen MIR.
Próximos pasos: reuniones con Sanidad y exigencia de auditoría
La Asociación MIR España ha anunciado que pedirá una auditoría independiente y pública antes de la comparecencia de la ministra Mónica García el 16 de marzo. La AME planea reunirse previamente con el nuevo director de Ordenación Profesional, Miguel Ángel Máñez, para abordar las deficiencias en seguridad, organización y transparencia del proceso.
AME subraya que no se solicita la repetición del examen, pero reclama medidas inmediatas para garantizar que la prueba no se vea comprometida en futuras ediciones, protegiendo así la equidad para los más de 15 000 aspirantes que se presentan anualmente.

