El cantante Phil Collins, conocido por ser líder de Genesis, estuvo en 2024 al borde de la muerte debido a complicaciones derivadas de su adicción al alcohol. Según declaró en una entrevista con The Times of London, inicialmente fue hospitalizado en Suiza por su alcoholismo. Tras recibir el alta, su estado empeoró y tuvo que ser ingresado nuevamente, llegando a la unidad de cuidados intensivos donde permaneció en estado prácticamente inconsciente.
Collins explicó que sus órganos comenzaron a fallar: «Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando«, indicó. Durante su hospitalización no era consciente de la gravedad de su situación, y algunos de sus allegados acudieron a despedirse de él.
En este episodio, sus cinco hijos permanecieron a su lado, incluso debatiendo sobre decisiones médicas importantes, como el mantenimiento con soporte vital. El artista ha declarado que desde entonces no ha consumido alcohol.
Además, Collins ha hecho referencia en años recientes a otros problemas de salud, incluyendo cinco operaciones de rodilla. En 2024, en una entrevista con BBC Breakfast, afirmó encontrarse en un estado de salud mejor que en años anteriores y consideró la posibilidad de regresar a los escenarios.
Sobre su actividad musical, el compositor mencionó que cuenta con varias canciones en diferentes etapas de desarrollo, incluyendo algunas finalizadas que planea trabajar próximamente.
Este relato pone en relieve los riesgos asociados a la adicción al alcohol y la recuperación posterior que ha experimentado el músico. En España, artistas como Collins mantienen un seguimiento relevante por su influencia en la música internacional y su posible retorno a la actividad pública.
