Durante los últimos veranos, España ha mostrado un incremento en el endeudamiento de sus hogares para financiar las vacaciones, en lugar de ahorrar para ello. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en junio se produjo un aumento del 1,5% en las pernoctaciones de residentes en establecimientos hoteleros respecto al año anterior, mientras que las estancias de extranjeros descendieron un 2%. Además, el informe Hotel Booking Trends de SiteMinder señala que España lideró en Europa el crecimiento de reservas hoteleras para el verano de 2026, con una cuota creciente de turistas nacionales, que representaron una de cada tres reservas, aumentando casi 4 puntos porcentuales con respecto al año pasado.
Los precios hoteleros también han aumentado. De acuerdo con el Barómetro Hotelero de Cushman & Wakefield y STR, los precios medios en España crecieron un 5% hasta situarse en 164 euros durante el primer semestre de 2026, y la ocupación hotelera alcanzó un 74,1%, incrementándose 0,7 puntos porcentuales interanualmente. Este incremento se reflejó también en los ingresos por habitación disponible, que subieron un 5,6% hasta 121,2 euros.
El turismo rural y los campings han ganado relevancia. Según EscapadaRural.com, la ocupación media en turismo rural fue del 70% en agosto, siete puntos superior al año anterior. La Federación Española de Campings (FEEC) reportó una ocupación media del 90% en julio, con buenas perspectivas para agosto, con un aumento en viajeros españoles que optan por esta opción.
A pesar del aumento en la demanda, el gasto turístico también se ha incrementado, y la tasa de ahorro de los hogares españoles se situó en el 11,3% en el primer trimestre de 2026, su nivel más bajo en tres años según el INE. Paralelamente, la contratación de préstamos al consumo para financiar vacaciones ha crecido notablemente. En julio y agosto de 2025, los hogares españoles solicitaron préstamos de consumo por un valor total de 7 436 millones de euros, frente a 3 356 millones en el mismo periodo de 2015.
El Banco de España informó que en junio de 2026 el crédito al consumo aumentó un 11% respecto al año anterior, alcanzando un total de 120 437 millones de euros, siendo el segmento de financiación familiar con mayor crecimiento. En contraste, otros préstamos disminuyeron un 27,2% interanual.
Este comportamiento responde, según la teoría económica, a la «preferencia temporal», que indica una inclinación a consumir en el presente en lugar de ahorrar para el futuro, motivada por factores como la estabilidad salarial, el encarecimiento de la vivienda, las oportunidades laborales y la carga tributaria. En 2026, mientras la renta disponible bruta aumentó un 5,1%, el consumo final creció un 6,1%, evidenciando esta tendencia hacia un mayor consumo inmediato.
En resumen, el escenario económico actual en España impulsa a los hogares a financiar sus vacaciones mediante crédito, reflejando cambios en los hábitos de consumo y ahorro que afectan tanto al sector turístico como a la economía familiar.
