La renuncia del segundo abogado del exministro José Luis Ábalos vuelve a poner en jaque el calendario judicial del primer gran juicio de la trama Koldo, previsto para finales de febrero o principios de marzo. Fuentes jurídicas consultadas por ElVértice.es advierten de que el Tribunal Supremo vigilará de cerca la elección del nuevo letrado para evitar maniobras dilatorias.

Segunda renuncia y riesgo de retrasos

El letrado Carlos Bautista ha abandonado la defensa de Ábalos y ha pedido paralizar plazos procesales para no “generar indefensión”. El magistrado instructor, Leopoldo Puente, aceptó la renuncia, aunque obligó al abogado saliente a comparecer el 15 de enero en la vista del recurso contra la prisión provisional del exministro.

No es un episodio aislado: Ábalos ya prescindió de su primer abogado en octubre por “diferencias irreconducibles”. Dos salidas en pocos meses disparan las alarmas en el Alto Tribunal.

El Supremo, en guardia ante posibles dilaciones

Según las fuentes consultadas, el escenario es claro:

  1. Ábalos debe designar nuevo abogado o se le asignará uno de oficio.
  2. La nueva defensa necesitará tiempo para estudiar una causa voluminosa y compleja.

Al tratarse de una causa con preso, los márgenes son estrechos. Ábalos y su exasesor Koldo García ingresaron en prisión provisional en noviembre por riesgo de fuga. El Supremo no permitirá retrasos prolongados y controlará que la falta de abogado no se use como coartada para ganar tiempo y forzar una excarcelación previa al juicio.

Delitos y penas en juego

El instructor aprecia indicios graves de organización criminal, cohecho, uso de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. La Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de prisión para Ábalos y 19 años y medio para Koldo, además de multas por unos 3,9 millones de euros. Las acusaciones populares elevan el listón hasta 30 años, añadiendo prevaricación y falsedad documental.

La causa también alcanza al empresario Víctor de Aldama, procesado junto a ellos.

Un tribunal de máximo nivel

El juicio estará presidido por Andrés Martínez Arrieta, con magistrados de peso como Manuel Marchena y Ana María Ferrer García, entre otros. La cobertura mediática podría asemejarse a la del reciente enjuiciamiento del exfiscal general Álvaro García Ortiz.

Clave política y judicial

La inestabilidad en la defensa de Ábalos compromete el calendario y tensiona al Supremo, decidido a blindar el proceso frente a tácticas de demora. Con penas millonarias y décadas de cárcel sobre la mesa, cada movimiento cuenta. La pregunta es si esta segunda renuncia es un accidente… o una estrategia.

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