El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha denunciado una acción militar de Estados Unidos en Venezuela que, según él, tiene como objetivo la apropiación de los recursos naturales del país sudamericano. En sus declaraciones desde París, donde participó en una reunión de la Coalición de Voluntarios, Sánchez califica la intervención de Washington como un «precedente peligroso» y «ilegal» bajo el derecho internacional.
Sánchez recordó que España no ha reconocido el Gobierno de Nicolás Maduro debido a la falta de legitimidad en su elección, pero argumentó que eso no justifica una acción militar. Afirmó que la operación en Caracas podría generar «un futuro de incertidumbre e inseguridad», citando ejemplos de agresiones pasadas.
El presidente español también se mostró dispuesto a mantener un diálogo con la oposición venezolana y el actual Ejecutivo. Subrayó la importancia de buscar una mediación para facilitar una transición política que conduzca a unas elecciones libres en Venezuela.
Además, Sánchez criticó otras actuaciones de Trump, incluyendo sus declaraciones sobre Groenlandia, reafirmando el compromiso de España con el derecho internacional y la diplomacia. Concluyó que España siempre apoyará la legalidad y contribuirá a reforzar el multilateralismo frente a acciones que percibe como violaciones del derecho internacional.

