La Unidad de Lesionados Medulares del Chuac logra un reconocimiento pionero en España con un 84,83 % de cumplimiento, pero el debate sobre las prioridades del sistema sanitario vuelve a intensificarse.
El Chuac logra un hito sanitario con sello de “humanización”
La Unidad de Lesionados Medulares del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) se ha convertido en la primera de España en su especialidad en obtener el certificado de humanización HU-CI, un distintivo que avala modelos asistenciales centrados en la dignidad, empatía y bienestar del paciente.
El anuncio fue respaldado por el gerente del Servizo Galego de Saúde, José Ramón Parada, quien destacó el «excelente trabajo» del equipo sanitario durante el acto oficial celebrado este 17 de marzo de 2026. El evento contó también con la presencia de responsables del área sanitaria, reforzando el carácter institucional del reconocimiento.
La certificación culmina un proceso iniciado en mayo de 2023, cuando la unidad implantó un plan integral para adaptar sus protocolos a los estándares del Manual de Humanización en Lesión Medular.
Datos que avalan el reconocimiento… y abren interrogantes
Los resultados presentados reflejan un cumplimiento global del 84,83 % en las buenas prácticas exigidas, alcanzando el 100 % en los criterios básicos, cifras que la administración sanitaria gallega utiliza para consolidar su imagen de referencia dentro del sistema público.
Sin embargo, este tipo de certificaciones también reabre el debate sobre qué se prioriza realmente en la sanidad pública:
- ¿Se está apostando por la calidad asistencial real o por sellos institucionales de impacto mediático?
- ¿Hasta qué punto estos reconocimientos reflejan la situación global del sistema sanitario?
Un modelo centrado en el paciente… sobre el papel
El modelo HU-CI se articula en nueve líneas estratégicas, entre ellas:
- Bienestar del paciente y su entorno
- Integración de las familias en el proceso asistencial
- Mejora de la comunicación clínica
- Cuidado del personal sanitario
- Atención al síndrome post-UCI
También contempla aspectos sensibles como la planificación del alta, la atención al final de la vida y la creación de espacios hospitalarios más humanos y acogedores.
Desde la Xunta se insiste en que este enfoque demuestra que la innovación sanitaria no solo pasa por la tecnología, sino también por el trato humano. No obstante, voces críticas advierten de que este discurso puede enmascarar problemas estructurales como listas de espera, falta de personal o saturación hospitalaria.
Reconocimiento institucional y relato político
El acto incluyó una mesa redonda con profesionales sanitarios, representantes de entidades certificadoras como Aenor y colaboradores del proyecto, donde se puso en valor la labor del equipo.
Durante el coloquio, se recordó que estas unidades atienden casos de extrema complejidad, derivados en muchos casos de accidentes de tráfico, caídas o zambullidas, que cambian radicalmente la vida de los pacientes.
Sin embargo, el énfasis institucional en la “humanización” vuelve a situarse en el centro del debate político:
¿Estamos ante un avance real en la calidad asistencial o ante una estrategia de imagen de la administración sanitaria?
Una estrategia que busca liderazgo nacional
El reconocimiento posiciona al Servizo Galego de Saúde como referente dentro del Sistema Nacional de Salud y refuerza la narrativa de la Xunta de avanzar hacia una sanidad más cercana.
Pero la cuestión de fondo permanece:
¿Puede un sistema sanitario sostener estándares de excelencia humana sin resolver antes sus déficits estructurales?
