Cada día, Europa importa productos agroalimentarios de diversos países, incluidos los miembros del Mercosur: Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Los agricultores europeos han expresado preocupaciones sobre la calidad y seguridad de los alimentos que provienen de estos países, argumentando que pueden contener sustancias prohibidas en la UE. Sin embargo, la Unión Europea (UE) cuenta con estrictos controles sanitarios, incluso para alimentos que llegan de países con normativas diferentes.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) establece límites máximos de residuos para fitosanitarios, plaguicidas y otros productos químicos en los alimentos importados. Estos límites permiten cierta presencia de sustancias prohibidas en los productos que llegan a Europa, así como el control de antibióticos y otros medicamentos. De hecho, se permite que algunos alimentos contengan residuos de fitosanitarios no autorizados en la UE, lo que ha llevado a críticas sobre la competencia desigual que enfrentan los agricultores europeos.
El Ministerio de Agricultura de España ha asegurado que todos los productos que ingresan al mercado europeo cumplen con los mismos estándares de seguridad. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) también ha confirmado que el 99,06% de los productos comercializados en España cumplen con la normativa existente.
El proceso de autorización para que un país tercero pueda exportar productos agroalimentarios a la UE es riguroso, involucrando la presentación de un plan nacional de control y la evaluación de cada producto. Todos los envíos son sometidos a controles documentales y físicos en puntos autorizados, donde se realizan muestreos para detectar residuos.
En 2025, se introdujeron en España más de 660.000 toneladas de productos de origen animal y, de esta cantidad, solo un 1% tuvo resultados no satisfactorios en los controles. En el caso de los productos vegetales, sobre 6 millones de toneladas importadas, solo un 0,5% dio resultados desfavorables en las inspecciones. Los problemas más comunes fueron de control documental y condiciones de higiene.

