El alto tribunal sostiene que ya no puede pronunciarse sobre los equipos incautados en el domicilio del exministro porque forman parte de la investigación por presuntos amaños de obra pública que dirige la Audiencia Nacional.
El Tribunal Supremo ha rechazado pronunciarse sobre la petición de José Luis Ábalos para recuperar los 36 dispositivos electrónicos intervenidos por la Guardia Civil en su domicilio de Valencia. La razón es procesal: esos soportes están ahora incorporados a la causa que investiga la Audiencia Nacional por presuntas adjudicaciones irregulares de obra pública.
La providencia está firmada por el presidente de la Sala de lo Penal, Andrés Martínez Arrieta, y señala que el Supremo “no puede efectuar pronunciamiento alguno” sobre unos dispositivos que ya forman parte de otro procedimiento judicial.
Los dispositivos forman parte ahora de la causa de Ismael Moreno
La investigación a la que han sido incorporados los equipos está dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno y analiza presuntos amaños en adjudicaciones de obra pública a cambio de comisiones.
La pieza fue remitida por el Supremo a la Audiencia Nacional después de que Ábalos perdiera su condición de aforado al dejar su escaño en el Congreso.
Por ese motivo, el alto tribunal considera que la decisión sobre la devolución de los soportes ya no está en sus manos.
Ábalos reclamaba discos duros, memorias USB y un móvil
La petición de la defensa incluye 36 dispositivos, entre ellos numerosos discos duros y memorias USB, además de un teléfono móvil y una tarjeta SIM.
Los equipos fueron intervenidos por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil durante el registro realizado en junio de 2025 en el domicilio valenciano del exministro.
Su abogado, Marino Turiel, argumentó que el mantenimiento físico de los dispositivos había perdido justificación una vez terminados el clonado y análisis necesarios para la investigación.
La defensa alegó una afectación a la intimidad y la propiedad
Turiel sostuvo que prolongar la intervención de los soportes después de extraer la información relevante suponía mantener una afectación innecesaria sobre el derecho de propiedad, la intimidad y los datos personales y familiares de Ábalos.
La defensa también recordó que durante la instrucción se había indicado que los objetos serían restituidos “tan pronto como fuera posible”.
Sin embargo, la situación procesal ha cambiado porque una parte de la investigación relacionada con los dispositivos continúa abierta en otro órgano judicial.
Ábalos fue condenado a 24 años y tres meses
El Supremo condenó en junio a José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de prisión en la denominada pieza de las mascarillas del caso Koldo, por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias.
En esa misma sentencia, Koldo García fue condenado a 19 años y ocho meses y Víctor de Aldama a cuatro años y medio.
Ábalos ha solicitado posteriormente la nulidad de su condena y ha alegado, entre otros argumentos, problemas relacionados con el acceso de su defensa a las evidencias digitales intervenidas.
El caso Koldo sigue abierto en la Audiencia Nacional
La decisión del Supremo no implica una nueva valoración sobre el contenido de los dispositivos.
Simplemente establece que la devolución debe resolverse, en su caso, dentro de la causa de la Audiencia Nacional, donde esos soportes siguen siendo considerados elementos de investigación.
La pieza examina presuntos amaños en contratos públicos y mantiene investigados a varias personas vinculadas al entorno político y empresarial del llamado caso Koldo.
La Audiencia también rechaza revisar el móvil de Antxon Alonso
En otra resolución relacionada con las investigaciones, el juez Ismael Moreno ha rechazado permitir que Antxon Alonso, socio del exdirigente socialista Santos Cerdán, inspeccione físicamente el teléfono móvil y la tarjeta SIM que le fueron intervenidos.
La Fiscalía Anticorrupción sostiene que ambos elementos están correctamente custodiados y que unos mensajes recibidos en el dispositivo podrían corresponder a un intento de phishing.
El magistrado ha asumido ese criterio y ha descartado la petición de la defensa para acudir personalmente a comprobar el estado de los soportes.
La batalla judicial por las pruebas digitales continúa
La decisión refleja la importancia que están adquiriendo las pruebas digitales en las distintas ramas del caso Koldo.
Para las defensas, el acceso, custodia y devolución de móviles, discos y memorias afecta directamente a derechos fundamentales y a las garantías del proceso.
Para los investigadores, esos mismos soportes pueden contener información relevante para reconstruir relaciones, comunicaciones y operaciones económicas.
En el caso de Ábalos, el Supremo ha dejado clara su posición: no devolverá los 36 dispositivos porque ya forman parte de una investigación que depende de la Audiencia Nacional.
