El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que recibirá la próxima semana en Washington a la líder opositora venezolana María Corina Machado, en un gesto político de alto voltaje tras la captura del narcodictador Nicolás Maduro durante la operación militar estadounidense del pasado fin de semana en Caracas.
“Tengo entendido que vendrá la semana que viene y estoy deseando saludarla”, declaró Trump en una entrevista, donde definió a Machado como “una persona muy agradable” y volvió a ensalzar su figura como referente moral del antichavismo.
Nobel de la Paz y liderazgo internacional
Trump también se pronunció sobre la propuesta de Machado de compartir el Premio Nobel de la Paz que el mandatario recibió en diciembre.
“Sería un gran honor”, afirmó, antes de insistir en uno de sus argumentos recurrentes:
“He detenido ocho guerras”.
Un mensaje que la Casa Blanca utiliza para reforzar el relato de liderazgo internacional frente al caos heredado, según Washington, de décadas de tolerancia occidental con regímenes autoritarios.
Venezuela, bajo control estadounidense
Aunque Machado ha reclamado públicamente que la transición venezolana sea lo más rápida posible, Trump fue tajante: Estados Unidos mantendrá el control durante un periodo largo.
“No podemos correr el riesgo de que alguien más tome el control de Venezuela sin pensar en el bienestar del pueblo venezolano. No vamos a permitir que eso suceda”, advirtió el presidente estadounidense.
En este contexto, Washington ha confirmado que controlará las exportaciones de crudo venezolano de forma indefinida, como parte de un plan de reconstrucción económica y estabilización política. Trump incluso adelantó que su Administración estudia hacerse con entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo actualmente sancionado, en un movimiento que reordena el tablero energético global y reduce la influencia de actores hostiles.
El plan político de EE. UU.
Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio explicó que Estados Unidos trabaja en un proceso de transición en tres fases para evitar el caos institucional en Venezuela. La última etapa contemplaría elecciones supervisadas internacionalmente, una vez garantizada la seguridad y el desmantelamiento de las estructuras del chavismo.
Un mensaje claro a Europa y a la izquierda
La reunión entre Trump y María Corina Machado supone un espaldarazo internacional sin precedentes a la oposición venezolana y deja en evidencia a quienes, durante años, blanquearon o legitimaron al régimen chavista desde Europa y América Latina.
Washington marca así la hoja de ruta: transición controlada, reconstrucción económica y fin del narcoestado venezolano, con Machado como interlocutora clave del nuevo escenario político.
