En 1985, Marisol, también conocida como Pepa Flores, se despedía del cine con la película «Caso cerrado», mientras Antonio Banderas comenzaba a forjar su carrera en la actuación. Ese mismo año, Banderas había participado en su primera película bajo la dirección de Pedro Almodóvar en «Laberinto de pasiones» y había tenido su primer gran papel en «La corte de Faraón», una zarzuela cuya representación había sido prohibida durante la dictadura franquista.
El papel de Banderas en «Caso cerrado» era menor, pero Marisol, en su papel protagónico, expresó su admiración hacia su colega, destacando su fotogenia y talento. Según la biógrafa de Banderas, Ana Oliva, Marisol mencionó: «¿Será posible que yo no tenga secuencias con este chico?» Refiriéndose a la capacidad de Banderas para conectar con la cámara y su encanto natural.
Juan Caño, el director de la película, también se mostró impresionado por el potencial de Banderas, quien había logrado captar la atención del público a pesar de su corta carrera hasta ese momento. Asimismo, el fotógrafo Hervé Timarché, en 1985, comentó sobre la excepcional fotogenia del actor.
Cuarenta años después, Antonio Banderas es reconocido como un actor consagrado, aunque no existen registros gráficos públicos que indiquen encuentros recientes entre él y Marisol. A pesar de su retiro del espectáculo, es posible que hayan coincidido en algún momento, reflexionando sobre sus respectivas trayectorias.

