Jannik Sinner volvió a exhibir un nivel prácticamente imparable en Roma, donde arrolló a Alexei Popyrin y se colocó a solo un paso del récord histórico de Novak Djokovic en Masters 1.000.
El número uno del mundo continúa construyendo una racha que ya roza lo histórico. En el Foro Itálico, el italiano no dio opción a su rival australiano y avanzó a octavos con una autoridad aplastante que refuerza su condición de gran dominador del circuito en 2026.
Victoria aplastante en Roma: 6-2 y 6-0 en 65 minutos
Sinner firmó una actuación casi perfecta ante Popyrin, al que derrotó por un contundente 6-2 y 6-0 en apenas 65 minutos de juego.
Desde el inicio, el italiano impuso un ritmo imposible de sostener para el australiano, que apenas pudo competir ante la intensidad, precisión y agresividad del número uno del mundo.
El resultado confirma la sensación generalizada en el circuito: Sinner juega actualmente a un nivel muy superior al resto de competidores.
A un paso del récord de Djokovic en Masters 1.000
Con esta victoria, Sinner alcanza las 30 victorias consecutivas en torneos Masters 1.000, igualando la segunda mejor marca histórica, precisamente de Novak Djokovic.
El dato clave es que el récord absoluto también pertenece al serbio, con 31 triunfos seguidos, lo que deja al italiano a solo una victoria de entrar en los libros de historia.
Si gana su próximo partido, Sinner igualará una de las marcas más importantes del circuito en la última década.

Un dominio estadístico abrumador
Más allá del resultado, los números del italiano reflejan una superioridad casi sin precedentes:
- 60-2 en sets durante su racha en Masters 1.000
- 25 victorias consecutivas en el inicio de temporada en esta categoría, igualando a Djokovic
- Más de 45 juegos de saque seguidos sin ceder break
- Un rendimiento global evaluado con un extraordinario nivel de consistencia técnica
Además, Sinner mantiene registros prácticamente perfectos ante rivales fuera del top 50, consolidando su dominio frente a jugadores de menor ranking.
Un nivel que intimida al circuito
El propio desarrollo del partido ante Popyrin reflejó esa sensación de superioridad.
El australiano apenas pudo competir tras el inicio del encuentro, mientras Sinner acumulaba golpes ganadores, restos agresivos y un control total del ritmo del juego.
El italiano incluso cerró el partido con un rendimiento estadístico cercano a la perfección, reforzando la idea de que atraviesa uno de los mejores momentos de forma de su carrera.
Pellegrino, próximo rival en octavos
En la siguiente ronda, Sinner se enfrentará al también italiano Andrea Pellegrino, número 155 del mundo, que vive una de las semanas más importantes de su carrera tras superar la fase previa y sorprender en el cuadro principal.
El duelo tendrá un componente emocional adicional: el público romano verá un enfrentamiento entre el gran favorito del torneo y una de las historias más inesperadas del cuadro.
Un Sinner que ya apunta a la historia
El propio jugador reconoció tras el partido que se siente cómodo en condiciones difíciles y que su rendimiento está siendo fruto de la consistencia más que de la espectacularidad.
Sin embargo, los datos hablan por sí solos: Sinner está a una victoria de igualar el récord de Djokovic y consolidarse como el gran dominador del tenis mundial en 2026.
En Roma, el número uno no solo gana: arrastra, domina y marca el ritmo de una era.
¿Estamos ante el inicio de una hegemonía comparable a las grandes dinastías del tenis moderno?

