Una operación conjunta de la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra ha permitido desarticular una organización criminal asentada en Madrid que presuntamente se dedicaba a atraer a creadores de contenido audiovisual mediante falsas ofertas de trabajo para después asaltarlos, secuestrarlos y robarles. La investigación se ha saldado, por el momento, con cuatro detenidos, dos de los cuales han ingresado en prisión provisional por orden judicial, mientras la operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
Los investigadores atribuyen a la red cuatro asaltos cometidos en Madrid, Coslada, Badalona y Terrassa, con un botín que supera los 70 000 euros entre equipos profesionales, dinero y otros efectos de valor.
Así actuaba la organización
Según la investigación policial, el grupo utilizaba las redes sociales para localizar a operadores de cámara, realizadores y otros profesionales vinculados a la producción de videoclips musicales.
Los delincuentes contactaban con las víctimas haciéndose pasar por clientes interesados en contratar la grabación de un supuesto videoclip. Una vez aceptado el trabajo, concertaban una cita en un lugar previamente elegido para ejecutar el asalto.
En algunos casos, los falsos clientes solicitaban que el videoclip incluyera pasamontañas o cascos de motocicleta, una excusa que facilitaba ocultar la identidad de los agresores durante el encuentro.
Robos con violencia y secuestros
Las pesquisas revelan que las víctimas no solo eran despojadas de sus cámaras, ordenadores, teléfonos móviles y demás material profesional.
Los detenidos están siendo investigados también por presuntos delitos de:
- Organización criminal.
- Robo con violencia e intimidación.
- Detención ilegal.
- Secuestro.
- Lesiones.
Según la Policía, algunas víctimas fueron retenidas contra su voluntad y obligadas mediante amenazas a facilitar el acceso a sus cuentas bancarias o entregar otros bienes de valor.
Una investigación iniciada tras varias denuncias
La investigación comenzó durante 2025, cuando agentes de la Policía Nacional y de los Mossos detectaron varias denuncias que describían un modus operandi prácticamente idéntico.
El análisis conjunto permitió comprobar que detrás de los hechos existía una estructura organizada que actuaba de forma coordinada en distintas comunidades autónomas.
Cuatro detenidos y la operación sigue abierta
Los registros practicados durante la operación culminaron con la detención de cuatro personas, consideradas presuntos integrantes de la organización.
La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión provisional de los dos supuestos cabecillas, mientras continúan las diligencias para determinar si existen más implicados o nuevas víctimas relacionadas con esta red.
Creadores de contenido, un objetivo cada vez más frecuente
La operación pone de manifiesto el riesgo al que pueden enfrentarse los profesionales que trabajan de forma independiente y contactan con clientes a través de internet.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad recomiendan verificar siempre la identidad de quienes realizan encargos profesionales, desconfiar de ofertas poco claras y extremar las precauciones cuando las reuniones se concierten en lugares aislados o con personas cuya identidad no haya podido comprobarse previamente.
La colaboración policial, clave para desmantelar la red
La actuación coordinada entre Policía Nacional y Mossos d’Esquadra ha permitido poner fin a una organización que, presuntamente, llevaba meses actuando contra profesionales del sector audiovisual mediante un método cuidadosamente planificado.
Con la investigación todavía abierta, los agentes continúan analizando la documentación intervenida para esclarecer si la banda está relacionada con otros hechos similares y localizar a posibles nuevas víctimas.
