Los problemas no dejan de acumularse para los New York Mets. En medio de una preocupante racha de resultados y una evidente falta de producción ofensiva, el equipo neoyorquino recibió este domingo un nuevo golpe: Juan Soto fue retirado a última hora de la alineación por enfermedad, dejando a los Mets sin su bateador más inspirado del momento para el cierre de la serie frente a los Miami Marlins.
La ausencia del estelar jardinero dominicano encendió las alarmas dentro de la organización, especialmente porque llega en un momento donde la ofensiva atraviesa uno de sus peores tramos de la temporada.
Juan Soto llegó al estadio con fiebre y fuertes molestias
La noticia fue confirmada por el mánager venezolano Carlos Mendoza, quien explicó que Soto se presentó en el loanDepot Park de Miami con síntomas gripales que le impidieron participar en el encuentro.
Según detalló el dirigente, el jugador ha estado luchando contra una enfermedad durante varios días, pero su estado empeoró significativamente en las últimas horas.
“Está enfermo, así que quedó fuera de la alineación”.
Mendoza explicó que el dominicano llegó al estadio con fiebre, dolores corporales generalizados y problemas para dormir, síntomas similares a los que han afectado a otros integrantes del vestuario de los Mets durante la última semana.
“Esto es algo con lo que todos hemos estado batallando durante la última semana. Él lo ha estado enfrentando durante los últimos tres días. Llegó hoy con fiebre, dolores corporales y no durmió mucho”.
Inicialmente, Soto figuraba como bateador designado y tercero en el orden ofensivo, pero el cuerpo técnico decidió retirarlo pocas horas antes del inicio del partido.
Un problema que golpea al jugador más productivo del equipo
La baja resulta especialmente sensible porque Juan Soto atraviesa uno de sus mejores momentos ofensivos de la temporada.
Durante los últimos encuentros se había convertido prácticamente en el único bateador capaz de generar peligro constante dentro de una alineación que viene mostrando serias dificultades para producir carreras.
Prueba de ello fue su actuación el pasado viernes frente a Miami, cuando conectó un espectacular cuadrangular que recorrió 449 pies y salió disparado a una velocidad de 107,7 millas por hora, impulsando la única carrera de los Mets en la derrota por 2-1.
Las estadísticas recientes reflejan claramente su impacto:
- Promedio de bateo de .333 en los últimos siete partidos
- Cuatro cuadrangulares
- Siete carreras impulsadas
Números que contrastan con el rendimiento colectivo de una ofensiva que atraviesa un preocupante bajón.

Los Mets atraviesan una crisis ofensiva
La ausencia de Soto llega en el peor momento posible para Nueva York.
El conjunto dirigido por Carlos Mendoza ha tenido enormes dificultades para descifrar el pitcheo de los Marlins durante la serie disputada en Miami.
Los Mets apenas han conseguido anotar dos carreras en sus dos derrotas del fin de semana, una cifra que refleja la falta de contundencia ofensiva que viene afectando al equipo.
La situación resulta todavía más preocupante al observar la dinámica reciente de la franquicia.
Nueva York ha perdido cuatro de sus últimos cinco encuentros, generando inquietud entre aficionados y analistas que esperaban una reacción más sólida de una plantilla construida para competir en los puestos altos de la Liga Nacional.
Miami se ha convertido en una pesadilla para Nueva York
Más allá del mal momento actual, existe una tendencia que comienza a consolidarse.
Los Marlins han encontrado la fórmula para complicar a los Mets de manera sistemática.
Desde abril de 2025, la franquicia de Miami ha ganado ocho de los últimos diez enfrentamientos disputados entre ambos equipos, una estadística que evidencia un dominio inesperado considerando las diferencias presupuestarias entre ambas organizaciones.
La serie actual vuelve a confirmar esa realidad.
Mientras los Marlins continúan creciendo en confianza, los Mets acumulan dudas tanto en el montículo como en la caja de bateo.
¿Podrá Soto regresar pronto?
Por el momento, el equipo no ha informado sobre la necesidad de realizar pruebas adicionales ni existe preocupación por una lesión de larga duración.
Todo apunta a que se trata de un proceso viral similar al que ha afectado a varios integrantes del vestuario durante los últimos días.
Sin embargo, la situación obliga a mantener la cautela.
Nueva York necesita recuperar cuanto antes a su principal referente ofensivo si quiere frenar una dinámica negativa que amenaza con complicar sus aspiraciones en una temporada que había comenzado con grandes expectativas.
La gran incógnita ahora es si la ausencia de Soto será únicamente un contratiempo pasajero o el síntoma de un equipo que empieza a mostrar más problemas de los previstos.
Los Mets necesitan algo más que el regreso de Soto
Aunque el dominicano ha sostenido gran parte de la producción ofensiva reciente, la realidad es que la crisis de los Mets va mucho más allá de una sola ausencia.
La falta de regularidad ofensiva, los problemas para generar carreras en momentos clave y la incapacidad para imponerse a rivales divisionales están convirtiéndose en una preocupación creciente dentro de la organización.
Porque si algo ha quedado claro durante este fin de semana en Miami es que ni siquiera el mejor momento de Juan Soto ha sido suficiente para evitar que los Mets entren en una peligrosa dinámica de derrotas.

