La madrugada del 5 de agosto de 1962 se confirmó la muerte de Marilyn Monroe, actriz y símbolo del cine estadounidense, a los 36 años en su residencia de Los Ángeles. El informe forense determinó que la causa fue una sobredosis de barbitúricos entre las 19:30 horas del 4 de agosto y las 3:30 horas del día siguiente.
En las últimas horas previas a su fallecimiento, Marilyn intentó contactar telefónicamente con varias personas, incluida la familia Kennedy y el actor Marlon Brando. Tenía programada una cena en casa del actor Peter Lawford, cuñado de los Kennedy, pero canceló su asistencia por sentirse indispuesta.
Testigos aseguraron haber visto al entonces secretario de Justicia, Robert Kennedy, abandonar la vivienda de Monroe esa misma noche. La policía llegó al domicilio tras una espera de aproximadamente seis horas desde la llamada realizada por el ama de llaves alertando de la situación.
El conductor de la ambulancia, James Hall, declaró que encontró a la actriz con vida en la habitación de invitados y realizó maniobras de reanimación, pero falleció minutos después. El médico personal de Monroe, Dr. Greenson, aplicó una inyección minutos antes de su muerte.
Durante la investigación, se reportó que Peter Lawford contrató a un detective privado para remover posibles evidencias relacionadas con las conexiones de Marilyn con los hermanos Kennedy. Se constató también que el jefe de policía de Los Ángeles retiró de la agenda de Monroe algunas anotaciones con números de teléfono vinculados a los Kennedy.
A lo largo de las décadas, diversas teorías han surgido sobre las circunstancias reales de su muerte, incluyendo hipótesis relacionadas con los servicios de inteligencia de Estados Unidos y la mafia. Sin embargo, ninguna de estas alegaciones ha sido verificada o respaldada con pruebas concluyentes.
Marilyn Monroe, nacida como Norma Jeane Mortenson, dejó un legado como icono del cine y continúa siendo objeto de interés y estudio 65 años después de su fallecimiento.

