El propietario de los New York Mets, Steve Cohen, cierra definitivamente el debate sobre la capitanía del equipo y deja sin opción a Francisco Lindor, quien reacciona con respeto pero sin ocultar que el liderazgo seguirá existiendo, con o sin título oficial.
Cohen marca territorio: “Nunca habrá un capitán”
Desde Port St. Lucie (Florida), el dueño de los Mets, Steve Cohen, fue tajante: mientras él esté al mando, el equipo no tendrá capitán. La declaración, realizada en pleno Spring Training, tuvo una lectura inmediata dentro del entorno del club: afectaba directamente al puertorriqueño Francisco Lindor, señalado durante años como el líder natural del vestuario.
Cohen argumentó que la capitanía en el béisbol moderno es algo poco común y que prefiere un modelo de liderazgo compartido. “Lo que hizo la administración anterior fue su manera de hacer las cosas. Yo veo las cosas diferente”, explicó el empresario.
La decisión rompe con una tradición limitada pero simbólica: en la historia de la franquicia solo cuatro jugadores han sido capitanes oficiales: Keith Hernández, Gary Carter, John Franco y David Wright.
Actualmente, solo dos equipos de Grandes Ligas cuentan con capitán formal: los New York Yankees, con Aaron Judge, y los Kansas City Royals, con el venezolano Salvador Pérez.
La reacción de Lindor: respeto, pero firmeza
Lejos de alimentar la polémica, Lindor respondió con diplomacia:
“Lo respeto. Es una decisión de Steve y de la gerencia. Me nombren capitán o no, voy a actuar de la misma manera. No me va a convertir en alguien diferente.”
El boricua, quien tiene contrato hasta 2031, ha sido una de las voces más visibles del equipo tanto dentro del clubhouse como ante la prensa y la afición. El año pasado incluso se habló públicamente de su posible designación como el quinto capitán en la historia del club, aunque nunca se formalizó.
Lindor reconoció que la claridad del propietario permite cerrar el debate y centrarse en lo deportivo:
“Voy a enfocarme en el béisbol. Tenemos líderes sin capitanes. Vamos a jugar y a enfocarnos en ganar.”
Un vestuario sin capitán, pero con jerarquía
La decisión llega en un momento de transición para los Mets, tras la salida de voces veteranas como Brandon Nimmo y Pete Alonso. Lindor es ahora el jugador de posición con mayor tiempo en la organización.
No obstante, el equipo cuenta con figuras de peso:
- Juan Soto, con contrato hasta 2039.
- Marcus Semien, reconocido por su liderazgo.
- Bo Bichette, fichaje experimentado.
- En el pitcheo, Sean Manaea y David Peterson han asumido roles vocales.
El manager Carlos Mendoza ya había reconocido el año pasado que Lindor estaba “en la parte más alta” de la lista de posibles capitanes, aunque también señalaba que había otros candidatos sólidos.
Más que un título: el modelo Cohen
La postura de Cohen refleja una filosofía empresarial aplicada al deporte: evitar personalismos institucionales y apostar por estructuras horizontales. Sin embargo, en un mercado tan mediático como Nueva York, la figura de un capitán suele simbolizar estabilidad y liderazgo visible ante la afición.
El debate no es menor. En franquicias históricas, el brazalete —aunque simbólico— marca jerarquías y transmite identidad. Al renunciar a esa figura, los Mets optan por una cultura distinta.
La incógnita es evidente: ¿fortalece este modelo la cohesión interna o diluye la responsabilidad en momentos críticos?

