Los mayores de 55 años concentran el 68% del ahorro en España
El envejecimiento de la población española ha generado un cambio significativo en la estructura económica del país. Según el último informe de Fedea, en colaboración con la Fundación Mapfre, este fenómeno ha llevado a que los españoles mayores de 55 años concentren el 68% del ahorro total de los hogares en España.
El informe también señala que, en 2022, los recursos totales de las familias españolas alcanzaron 1,53 billones de euros, representando el 111% del Producto Interior Bruto (PIB) del país. En términos medios, cada español disponía de 32 391 euros anuales provenientes de diversas fuentes, como el trabajo y prestaciones públicas.
En este contexto, los jóvenes, definidos en este estudio como aquellos de 29 años o menos, representan el 21,6% de los recursos. Durante esta etapa, su dependencia económica es alta, financiada principalmente a través de transferencias de familiares y gastos públicos en educación y sanidad.
Por otro lado, los individuos de entre 30 y 54 años desempeñan un rol vital como principales contribuyentes al sistema de bienestar, gestionando recursos por un total de 606 852 millones de euros, lo que demuestra su capacidad de generación de ingresos y su papel en el financiamiento del gasto público.
El grupo de mayores de 55 años, que ascendía a 16,1 millones en 2022, ha visto cambiar sus patrones. Este segmento de la población ha acumulado 592 719 millones de euros en recursos y ha recibido 183 070 millones de euros en prestaciones públicas, principalmente pensiones. Estos individuos contribuyen también con 138 173 millones en impuestos y cotizaciones.
El análisis revela que el 44% de los ingresos se destina al consumo privado, mientras que el 23% se destina al consumo público, incluyendo sanidad y educación. Curiosamente, el consumo privado media anual aumenta con la edad, alcanzando 13 511 euros entre aquellos mayores de 55 años, influenciado por factores como el gasto sanitario y la vivienda.
El informe concluye destacando la importancia de las transferencias internas entre los miembros de una familia, que totalizan 130 000 millones de euros al año, ayudando a financiar el consumo de niños y jóvenes hasta que ingresen plenamente al mercado laboral.

