Una mujer de 46 años ha fallecido en Barcelona tras caerle encima el techo de una nave industrial durante el temporal de viento extremo que azota Cataluña. La borrasca Nils deja ya 86 heridos y rachas superiores a 100 km/h.
Una víctima mortal en plena alerta por viento extremo
La violencia del temporal que atraviesa Cataluña ha dejado una primera víctima mortal. Una mujer de 46 años falleció esta noche a consecuencia de las heridas sufridas tras el derrumbe del techo de una nave industrial en Barcelona, provocado por las fuertes rachas de viento.
Según ha confirmado el Departamento de Salud de la Generalitat, la víctima permanecía ingresada en el hospital Vall d’Hebron, donde finalmente no pudo superar las lesiones.
La tragedia se produce en el contexto de la borrasca Nils, que ha golpeado con especial intensidad el litoral y el interior catalán.
86 heridos y múltiples hospitalizados
El balance provisional eleva a 86 heridos en toda Cataluña. De ellos, nueve personas continúan ingresadas en distintos centros hospitalarios.
Entre los casos más graves:
- Un hombre de 68 años, hospitalizado en Vall d’Hebron, sufre fractura de pelvis y fémur y un traumatismo torácico tras caerle una farola en Barcelona.
- Un operario de la construcción de 56 años, ingresado en el hospital de Trueta (Girona), presenta una lesión severa en una pierna con riesgo de amputación tras el desplome de una pared en Sant Pau de Segúries.
- Dos voluntarios de Protección Civil, de 22 y 23 años, permanecen en el hospital de Bellvitge tras la caída de árboles en Sant Boi de Llobregat. Uno continúa en estado crítico y estable; el otro, grave pero fuera de peligro.
Otros dos voluntarios ya han sido dados de alta tras heridas leves.
En el hospital de Olot (Girona) siguen ingresados con pronóstico menos grave dos hombres de 54 y 51 años, también por la caída de un árbol en Ribes de Freser.
Rachas de más de 100 km/h y alerta por infraestructuras
La borrasca Nils ha dejado rachas de viento superiores a 100 kilómetros por hora en numerosos puntos del territorio catalán, provocando caída de árboles, farolas, desprendimientos y daños estructurales en edificios e instalaciones industriales.
El suceso reabre el debate sobre el estado de mantenimiento de infraestructuras y naves industriales, especialmente ante fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.
Los servicios de emergencias han mantenido activados durante toda la jornada dispositivos especiales de Protección Civil, Mossos d’Esquadra y Bomberos.
Impacto creciente de los temporales extremos
Los expertos advierten de que los fenómenos de viento extremo están siendo cada vez más frecuentes e intensos en el Mediterráneo occidental.
La pregunta que surge es inevitable:
¿Están nuestras ciudades y estructuras preparadas para resistir estos episodios climáticos extremos?
Mientras tanto, Cataluña lamenta la pérdida de una vida y continúa en alerta ante la persistencia del temporal.

