La Real Sociedad vive uno de los momentos más destacados de la temporada 2025-26, con grandes expectativas tanto en La Liga EA Sports como en la Copa del Rey, competición en la que se ha metido en semifinales por tercera vez consecutiva bajo la dirección de Pellegrino Matarazzo. El entrenador ha expresado con total claridad su ambición de no conformarse con lo logrado hasta ahora, insistiendo en que el equipo quiere “seguir en esta ola de éxito” y ver hasta dónde puede llegar en este ciclo competitivo.
En la rueda de prensa previa al duelo de La Liga contra el Elche, Matarazzo analizó el momento de la plantilla en un calendario apretado en el que también debe preparar el próximo cruce copero ante el Athletic Club. El técnico, consciente de la importancia de mantener una mentalidad ganadora y centrada en cada partido concreto, subrayó que la Real no se obsesiona con la tabla clasificatoria, sino con administrar el esfuerzo físico y mental de sus jugadores para sostener y profundizar en los éxitos recientes.
Éxitos recientes y contexto competitivo
La Real Sociedad no llega a esta fase de la temporada por casualidad. En el último encuentro copero frente al Deportivo Alavés en Mendizorroza, el conjunto donostiarra mostró carácter y resiliencia para remontar un partido complicado y sellar su pase a semifinales con un marcador final de 2-3. Fue una noche destacada, con una parada crucial de Remiro y goles de Gonçalo Guedes y Orri Óskarsson que reflejaron la ambición ofensiva del equipo cuando más se necesitaba.
Ese triunfo no solo confirmó la presencia de la Real en la lucha por el título copero, sino que también alimentó la autoconfianza de una plantilla que Matarazzo define como un grupo que “cree en sí mismo” tras varias demostraciones de coraje y esfuerzo colectivo a lo largo de la temporada.
En Liga, el equipo donostiarra ha alternado buenos resultados que lo mantienen en la zona media alta de la clasificación, con un estilo de juego atrevido y con intención de competir en cada encuentro. Esta combinación de rendimiento y competitividad ha generado una dinámica positiva en Anoeta, algo que el cuerpo técnico quiere aprovechar para consolidarse aún más y aspirar a objetivos más ambiciosos en la segunda mitad de la temporada.
Gestión de plantilla y preparación física
Una de las claves del discurso de Matarazzo ha sido la gestión inteligente del esfuerzo físico de la plantilla, especialmente en un tramo de calendario con partidos cada pocos días. El técnico estadounidense señaló que si hay que dar descanso a jugadores fundamentales como Oyarzabal o Guedes, se hará para preservar su rendimiento, pero también dejó claro que espera un equipo competitivo en cada compromiso.
Matarazzo decidió hablar abiertamente sobre la situación de lesionados y progresos individuales. Ander Barrenetxea continúa en proceso de recuperación, mientras que Arsen Zakharyan avanza en su puesta a punto, aunque aún no está listo para reaparecer en el campo. Es un factor que obliga al cuerpo técnico a planificar cuidadosamente la rotación de hombres para no perder frescura ni competitividad.
Además, el entrenador resaltó que es importante no solo administrar el físico, sino también mantener la concentración y el enfoque mental del grupo en cada encuentro, independientemente del rival o de la posición en la clasificación.
Preparación para desafíos clave
El próximo gran reto inmediato de la Real Sociedad será el encuentro liguero frente al Elche, al que Matarazzo definió como un rival “agresivo y orientado a la posesión”. El objetivo del técnico es claro: afrontar cada partido con respeto por el rival y ambición competitiva, sin distracciones por lo que venga después en Copa.
Esa mentalidad se explica en la voluntad de mantener el impulso y la ola de éxitos que ha caracterizado el último tramo de la Real. La idea es simple pero exigente: competir de tú a tú en cada compromiso, aprovechar las fortalezas del equipo y consolidar un proyecto que, hasta ahora, ha demostrado solidez, carácter y capacidad de lucha.
El efecto Matarazzo en San Sebastián
La llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo de la Real Sociedad en diciembre de 2025 marcó un punto de inflexión tras un periodo de inestabilidad interna y transiciones técnicas. A pesar de que su trayectoria previa incluye etapas complicadas fuera de España, la Real ha encontrado bajo su guía un ritmo competitivo que ha fortalecido al conjunto en todas las competiciones en las que participa.
El estratega estadounidense ha logrado imprimir una mentalidad de lucha constante, un planteamiento que ha permeado tanto en el estilo de juego como en la actitud de los jugadores dentro y fuera del campo. Esa transformación se ha traducido en una Real Sociedad más equilibrada, ambiciosa y preparada para competir con equipos de mayor presupuesto y trayectoria constante.

