El nuevo campeón welter del CMB celebra su victoria ante Mario Barrios, pero reconoce que debía cerrar con nocaut una actuación que calificó de “clase magistral”.
Ryan García conquista el título y deja autocrítica
El flamante campeón mundial welter del Consejo Mundial de Boxeo, Ryan García, se mostró eufórico tras derrotar a Mario Barrios y conquistar por primera vez un cinturón mundial en la división.
Sin embargo, lejos de caer en la autocomplacencia, García sorprendió con un ejercicio de autocrítica poco habitual en el boxeo de élite. Pese a definir su actuación como “una clase magistral”, reconoció que el combate debió terminar antes del límite.
“Quería mostrar todo mi arsenal. Creo que fue una clase magistral, pero la verdad es que debería haber conseguido el nocaut. Tengo que evaluarme por eso”.
La victoria fue clara en las tarjetas, pero para el propio campeón quedó una asignatura pendiente: cerrar la pelea de forma contundente.
La lesión en la mano derecha condicionó el desenlace
García explicó que, aunque logró lastimar en varias ocasiones a Barrios, una lesión en la mano derecha le impidió acelerar en los asaltos finales.
“Lo lastimé muchas veces, pero me lastimé la mano derecha. No fue solo el gancho de izquierda. Vi mi mano derecha funcionando esta noche”.
Según detalló, la molestia comenzó a notarse a partir del sexto o séptimo asalto.
“Mi mano derecha estuvo funcionando muy bien hasta el sexto o séptimo asalto. Salvo por la lesión, todo salió bien”.
Este contratiempo pudo haber sido determinante para que el combate llegara a las tarjetas y no terminara por la vía rápida.
Una versión más madura tras la derrota ante Rolly Romero
El triunfo también sirvió para reivindicar su evolución táctica. Tras su derrota ante Rolando Romero, García fue duramente criticado por abandonar el plan de pelea en busca obsesiva del nocaut, lo que le costó varios asaltos por inactividad.
En esta ocasión, el campeón mostró un boxeo más completo y paciente, recordando su etapa amateur.
“Demostré mi pedigrí amateur. Puedo boxear. Puedo moverme, puedo tomarme mi tiempo. No siempre tengo que buscar el nocaut”.
García explicó que evitó precipitarse, consciente del peligro del contragolpe de Barrios.
“No quería adelantarme, porque Mario estaba contraatacando muchos golpes rápidos y podría haberme atrapado”.
El planteamiento fue más cerebral que explosivo. Y, con el combate prácticamente asegurado, optó por minimizar riesgos.
“Tuve que ser muy selectivo. No quería que me atrapara un golpe fuerte, así que tomé mi tiempo y elegí bien mis golpes”.
Respeto para Barrios pese a las críticas
A pesar de que parte de la afición consideró que Barrios ofreció una imagen discreta, García no escatimó elogios hacia su rival.
“Fue una gran pelea. Mario es un guerrero duro. Lo respeto, es mexicoamericano, y dimos un espectáculo espectacular”.
El reconocimiento no evitó que el debate continúe abierto: ¿fue realmente una clase magistral o quedó incompleta por la falta de nocaut?
El reto ahora: consolidar el reinado
Con el cinturón del CMB en su poder, el siguiente paso será clave para consolidar su legitimidad como campeón. La autocrítica mostrada tras la pelea envía un mensaje claro: García sabe que en el boxeo moderno no basta con ganar, hay que convencer.
El título ya es suyo. El respeto absoluto del público, todavía está en juego.

