Estados Unidos e Israel han llevado a cabo este sábado un ataque coordinado contra objetivos en territorio iraní en una operación que eleva al máximo la tensión en Oriente Medio. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que la ofensiva tiene como objetivo “eliminar la amenaza existencial que representa el régimen iraní”.
En un videomensaje difundido tras conocerse la respuesta iraní con el lanzamiento de misiles, Netanyahu agradeció al presidente estadounidense, Donald Trump, “su liderazgo histórico” en la operación y defendió la acción militar como una medida necesaria para garantizar la seguridad de Israel.
“Eliminaremos la amenaza existencial que representa el régimen iraní”, afirmó el mandatario israelí, quien subrayó que la actuación conjunta con Washington busca impedir que Teherán continúe desarrollando capacidades que, según Israel, ponen en riesgo su supervivencia.
Respuesta iraní y máxima tensión
Pocas horas después del bombardeo, Irán respondió con el lanzamiento de misiles contra territorio israelí, según informaron fuentes oficiales. Las autoridades israelíes activaron los protocolos de defensa y pidieron a la población seguir estrictamente las indicaciones del Comando del Frente Interno del Ejército.
Netanyahu advirtió de que en los próximos días “se exigirá resistencia y fortaleza” a la ciudadanía. “Juntos resistiremos, juntos lucharemos y juntos aseguraremos la eternidad de Israel”, declaró.
Llamamiento al pueblo iraní
En su intervención, el primer ministro israelí también dirigió un mensaje directo a la sociedad iraní, asegurando que la operación podría “crear las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”.
“Ha llegado el momento de que todos los segmentos del pueblo iraní —persas, kurdos, azeríes, baluchis y ahwazis— se liberen del yugo de la tiranía y construyan un Irán libre y en paz”, afirmó.
Por su parte, la Casa Blanca no ha detallado públicamente el alcance exacto de los objetivos alcanzados, aunque fuentes oficiales confirmaron la participación estadounidense en la operación.
El ataque supone un nuevo capítulo en la escalada entre Israel e Irán, en un contexto internacional ya marcado por la inestabilidad geopolítica y el temor a una ampliación del conflicto en la región.

