Un estudio científico realizado en España advierte que ciertos carbohidratos refinados podrían aumentar el riesgo de Alzheimer y otras demencias. Los investigadores señalan que el tipo de carbohidrato que consumimos puede influir directamente en la salud del cerebro.
Un estudio español alerta sobre la relación entre dieta y demencia
Una investigación liderada por científicos de la Universitat Rovira i Virgili (URV), en España, ha puesto el foco en la relación entre el consumo de carbohidratos y el riesgo de desarrollar demencia, incluyendo el Alzheimer.
El estudio, publicado en la revista científica International Journal of Epidemiology, analiza cómo la cantidad y el tipo de carbohidratos en la dieta pueden afectar la salud cerebral a largo plazo.
Aunque la edad sigue siendo el principal factor de riesgo para el deterioro cognitivo, los investigadores subrayan que los hábitos de vida —especialmente la alimentación— también pueden influir de forma significativa en la aparición de estas enfermedades.
Los carbohidratos que podrían aumentar el riesgo de Alzheimer
El estudio señala que los carbohidratos de alto índice glucémico (IG alto) son los que presentan mayor relación con el deterioro cognitivo.
Estos alimentos se absorben muy rápido en el organismo y provocan subidas bruscas de azúcar en sangre, lo que genera estrés metabólico e inflamación crónica, procesos que pueden afectar al cerebro.
Entre los alimentos señalados por los investigadores se encuentran:
- Pan blanco
- Patatas
- Bollería industrial
- Refrescos y bebidas azucaradas
- Productos ultraprocesados ricos en harinas refinadas
Según los científicos, el consumo frecuente de estos productos podría acelerar el deterioro de la memoria y la capacidad de concentración con el paso de los años.

Los carbohidratos que ayudan a proteger el cerebro
En contraste, el estudio identifica que los carbohidratos de bajo índice glucémico (IG bajo) pueden tener un efecto protector sobre la salud cerebral.
Estos alimentos se digieren más lentamente y liberan energía de forma gradual, lo que ayuda a mantener niveles estables de glucosa en sangre.
Entre los carbohidratos considerados beneficiosos destacan:
- Frutas
- Legumbres
- Cereales integrales
- Alimentos ricos en fibra
El consumo regular de estos alimentos se asocia con menor riesgo de Alzheimer y otras formas de demencia, además de contribuir a mejorar la memoria, la concentración y el rendimiento cognitivo.
La recomendación de los expertos
La investigadora Mònica Bulló, profesora de la Universitat Rovira i Virgili, recomienda priorizar los carbohidratos integrales y naturales frente a los productos refinados o ultraprocesados.
Según los especialistas, incorporar frutas, legumbres y cereales integrales a la dieta diaria puede ser una medida sencilla pero eficaz para proteger la función cerebral a largo plazo.
No obstante, los autores del estudio advierten que los resultados no establecen una relación causal directa, aunque sí aportan nuevas evidencias sobre el papel que la alimentación puede tener en el desarrollo del deterioro cognitivo.
La dieta también influye en la salud del cerebro
El estudio recuerda que la salud cerebral depende de múltiples factores, no solo de la dieta.
Aspectos como:
- Actividad física regular
- Descanso adecuado
- Hábitos de vida saludables
- Control del estrés
también juegan un papel fundamental en la prevención del deterioro cognitivo.
En un contexto en el que el Alzheimer continúa aumentando a nivel mundial, comprender cómo influyen los hábitos cotidianos en el cerebro se ha convertido en una prioridad para la investigación científica.
Y una de las conclusiones más claras es que lo que comemos cada día podría tener más impacto en nuestra memoria futura de lo que pensamos.

