La Xunta ignora al sindicato mayoritario de la sanidad gallega mientras crece el descontento en Atención Primaria y hospitales del SERGAS. La CIG-Saúde no descarta medidas de presión indefinidas si no hay diálogo.
La Xunta deja solo al SERGAS frente a una crisis sanitaria histórica
La Consellería de Sanidade mantiene un silencio preocupante frente a la CIG-Saúde, sindicato mayoritario en Galicia, que ha convocado una huelga general en el SERGAS para este jueves 12 de marzo. La movilización coincide con la huelga iniciada por el Sindicato O’Mega el pasado 2 de marzo y anticipa la prevista para el 16 de marzo por el Estatuto Marco, profundizando la crisis en la Atención Primaria gallega.
Según Ana Lestón, secretaria nacional de CIG-Saúde, la Xunta conocía con semanas de antelación la convocatoria y, sin embargo, no convocó el comité de huelga ni mostró intención de dialogar, dejando a los profesionales y pacientes en un limbo de incertidumbre.
Una sanidad al borde del colapso
La huelga ya ha provocado la cancelación de más de 26 000 consultas en centros de salud y ha afectado a hospitales, donde los cirujanos han decidido suspender las peonadas mientras dure el conflicto. Lestón denuncia la falta de voluntad de la Xunta para abordar los problemas estructurales: escasez de profesionales, sobrecarga de trabajo y listas de espera interminables que van desde médicos de cabecera hasta pediatras.
“Estamos hartos de esperar, de demoras y de reuniones que no aportan soluciones reales”, afirma Lestón, que advierte que la huelga no es un capricho, sino una medida desesperada ante el deterioro continuado de la Atención Primaria.
Huelga tras huelga: la indignación crece
Con la paralización de servicios iniciada por O’Mega y la nueva convocatoria de la CIG, los afectados se multiplicarán en los próximos días, especialmente con la movilización del 16 de marzo. La CIG-Saúde reclama reducción de burocracia, límite en las agendas médicas y una reorganización estructural de la Atención Primaria. Según Lestón, la sobrecarga diaria de más de 40 pacientes por médico compromete la calidad asistencial y provoca un incremento del gasto sanitario debido a la cronificación de patologías.
La Xunta se resiste al diálogo efectivo
El conselleiro Antonio Gómez Caamaño y el presidente Alfonso Rueda han defendido que la administración cuenta con “órganos de negociación propios” y han minimizado la necesidad de diálogo directo con los sindicatos. La CIG, sin embargo, reclama interlocutores con capacidad real de decisión y voluntad de negociar, algo que no se ha dado hasta ahora.
“La administración parece invitarnos a seguir convocando más huelgas, en lugar de escucharnos”, critica Lestón, advirtiendo que el conflicto podría derivar en una huelga indefinida si la Xunta no actúa.
Petición de medidas urgentes
El sindicato insiste en que solo un plan de choque urgente permitirá aliviar la presión sobre la Atención Primaria y reducir las listas de espera. Mientras tanto, los profesionales siguen enfrentando jornadas agotadoras y precariedad laboral, con riesgo de fuga de talento hacia otras comunidades y el sector privado.
La falta de respuestas de la Xunta coloca a Galicia al borde de una crisis sanitaria histórica, donde los pacientes serán los principales afectados si no se actúa con urgencia.

