La Comunitat Valenciana quiere dar un paso decisivo en la revolución energética. El Consell prepara una importante modificación administrativa que permitirá a las plantas renovables almacenar la electricidad que producen para utilizarla posteriormente en los momentos de mayor demanda. La medida busca reforzar la estabilidad de la red eléctrica, reducir el riesgo de apagones y abaratar el coste de la energía en las horas punta.
El anuncio fue realizado por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, durante la III Jornada de Almacenamiento Energético y su Cadena de Valor, donde defendió la necesidad de acelerar la transición energética mediante menos burocracia y más capacidad de almacenamiento.
El gran reto de las renovables: guardar la energía
Uno de los principales problemas de las energías renovables es que la producción no siempre coincide con los momentos de mayor consumo.
Las plantas solares generan gran parte de su electricidad durante las horas centrales del día, mientras que la demanda suele aumentar especialmente:
- A primera hora de la mañana.
- Durante la tarde.
- En las primeras horas de la noche.
Cuando no existe capacidad de almacenamiento, gran parte de esa energía debe consumirse en el mismo momento o pierde parte de su valor estratégico.
Por ello, la Generalitat quiere facilitar la instalación de sistemas capaces de almacenar electricidad y liberarla cuando la red más lo necesite.
Menos trámites para acelerar proyectos
La principal novedad será la simplificación de los procedimientos administrativos para autorizar sistemas de almacenamiento vinculados a instalaciones renovables.
Hasta ahora, muchos promotores consideraban que la burocracia suponía una barrera importante para desarrollar este tipo de infraestructuras.
Con el nuevo modelo:
- Se reducirán los plazos administrativos.
- Se agilizarán las autorizaciones.
- Se facilitará el acceso a financiación.
- Se mejorará la rentabilidad de los proyectos.
- Se impulsará la inversión energética.
Según la Generalitat, el objetivo es eliminar obstáculos que retrasan la modernización del sistema energético valenciano.
Una herramienta para prevenir apagones
El almacenamiento energético también se presenta como una solución para aumentar la seguridad del suministro.
La electricidad almacenada puede actuar como respaldo en situaciones de tensión en la red o ante incidencias inesperadas.
Según explicó Pérez Llorca, estas infraestructuras permitirán responder mejor a posibles caídas del suministro eléctrico y reforzar la capacidad de reacción ante situaciones de emergencia energética.
En un contexto marcado por la creciente electrificación de la economía y el aumento del consumo, disponer de reservas energéticas estratégicas se considera cada vez más importante.

Energía más barata en las horas punta
Uno de los efectos más relevantes para hogares y empresas podría ser la reducción de los costes energéticos en determinados momentos del día.
El almacenamiento permite acumular energía cuando su producción es abundante y barata para utilizarla posteriormente cuando los precios son más elevados.
Este mecanismo contribuye a:
- Reducir la volatilidad del mercado eléctrico.
- Mejorar la eficiencia de la red.
- Aprovechar mejor la producción renovable.
- Disminuir la dependencia de fuentes energéticas más caras.
La estrategia busca que la electricidad limpia esté disponible precisamente cuando más se necesita.
El Consell presume de récord renovable
Durante su intervención, el president destacó la evolución experimentada por la Comunitat Valenciana en materia energética durante los últimos años.
Según los datos facilitados por la Generalitat:
- Se ha duplicado la potencia renovable instalada respecto a etapas anteriores.
- Se ha incrementado significativamente el autoconsumo doméstico.
- Se ha autorizado cinco veces más potencia renovable que entre 2015 y 2023.
El Ejecutivo autonómico considera que estos datos reflejan una aceleración del proceso de transición energética.
15.000 expedientes pendientes
Otro de los problemas que pretende resolver el Consell afecta a la tramitación de instalaciones eléctricas para viviendas y empresas.
Según explicó Pérez Llorca, la Generalitat heredó alrededor de 15.000 expedientes pendientes, una situación que ha ralentizado numerosos proyectos.
Para solucionar este cuello de botella se permitirá la participación de las Entidades Colaboradoras de Certificación, que ayudarán a agilizar la gestión administrativa.
El objetivo es reducir los tiempos de resolución entre cinco y diez veces respecto a los actuales.
Energía para atraer inversiones millonarias
La estrategia energética tiene también una importante dimensión económica.
El president vinculó directamente la disponibilidad de energía limpia, estable y competitiva con la capacidad de atraer grandes proyectos empresariales.
Actualmente, la Comunitat Valenciana alberga iniciativas de inversión valoradas en aproximadamente 20.000 millones de euros, según los datos expuestos durante la jornada.
Muchas de estas operaciones dependen de disponer de:
- Energía abundante.
- Suministro estable.
- Costes competitivos.
- Seguridad jurídica.
La Generalitat considera que garantizar estas condiciones es clave para impulsar el crecimiento económico y el empleo de alta cualificación.
Un nuevo modelo energético para la próxima década
La simplificación del almacenamiento energético forma parte de una estrategia más amplia orientada a transformar el modelo energético valenciano.
La prioridad ya no es únicamente producir más electricidad renovable.
El desafío consiste ahora en:
- Almacenar energía.
- Gestionarla de forma inteligente.
- Mejorar la estabilidad de la red.
- Reducir costes para consumidores y empresas.
La capacidad de almacenar electricidad será uno de los factores decisivos para determinar qué territorios liderarán la próxima revolución industrial vinculada a la transición energética.
La energía del futuro pasa por las baterías
La Comunitat Valenciana quiere situarse entre las regiones más avanzadas en almacenamiento energético y aprovechar el crecimiento de las renovables para fortalecer su economía.
La apuesta del Consell busca combinar sostenibilidad, competitividad y seguridad de suministro en un momento en el que la energía se ha convertido en uno de los principales factores de desarrollo económico.
El objetivo es claro: producir más energía limpia, almacenarla cuando sobra y utilizarla cuando más se necesita. Una fórmula que puede ayudar a evitar apagones, reducir costes y atraer miles de millones en nuevas inversiones.

