La oposición acusa al Concello de castigar a las comisiones de fiestas tras el accidente mortal del “saltamontes” y advierte de que las celebraciones populares podrían volver a quedar sin una de sus principales fuentes de ingresos.
El PP presiona al Concello por el futuro de las fiestas populares
La tensión política vuelve a crecer en Vigo a pocos meses del verano. La presidenta del PP local, Luisa Sánchez, ha exigido al alcalde Abel Caballero que aclare “de forma inmediata” si las fiestas de barrios y parroquias podrán contar este año con atracciones de feria, después de que el Concello mantuviera el pasado año una controvertida restricción tras el accidente mortal ocurrido en una de ellas.
Desde el Partido Popular consideran que mantener el veto a las atracciones supondría un nuevo golpe económico para las comisiones de fiestas, que dependen en gran medida de estos ingresos para financiar sus celebraciones. Según Sánchez, la presencia de atracciones representa cerca del 80 % del presupuesto de muchas comisiones, por lo que su ausencia pondría en riesgo la viabilidad de numerosos festejos populares.
El accidente del “saltamontes”, en el centro de la controversia
La dirigente popular fue especialmente crítica con la gestión municipal tras el accidente mortal ocurrido en la atracción conocida como “saltamontes”, un suceso que provocó una fuerte polémica sobre la seguridad, las inspecciones y la responsabilidad del Concello.
Para el PP, el problema no puede resolverse castigando a las asociaciones vecinales que organizan las fiestas. En palabras de Sánchez, “las comisiones no tienen por qué pagar los problemas del Concello derivados de su mala gestión” tras aquel trágico episodio.
La oposición sostiene que la decisión de restringir o eliminar las atracciones no soluciona el problema de fondo, que, a su juicio, pasa por reforzar los controles y garantizar la seguridad de las instalaciones, en lugar de suprimir una actividad que forma parte del tejido cultural y festivo de la ciudad.
Conciertos en Castrelos… pero dudas sobre las fiestas de barrio
El PP también ha criticado lo que considera una contradicción en la agenda del alcalde. Mientras el Concello ya promociona los tradicionales conciertos del auditorio de Castrelos para el verano, las comisiones de fiestas siguen sin saber si podrán organizar sus celebraciones con normalidad.
En este contexto, Luisa Sánchez lanzó varias preguntas directas al gobierno municipal:
- ¿Habrá este año atracciones de feria en las fiestas populares?
- ¿Recibirá la comisión de fiestas de Coia la subvención comprometida pero todavía no abonada?
Para la oposición, la incertidumbre demuestra una falta de planificación municipal que pone en riesgo uno de los elementos más arraigados de la vida social de Vigo: las fiestas de barrios y parroquias organizadas por los propios vecinos.
Las comisiones de fiestas, en una situación límite
Las comisiones vecinales llevan meses alertando de que sin ingresos procedentes de las atracciones de feria es prácticamente imposible financiar los festejos. Estos ingresos suelen proceder de las tasas o acuerdos con los feriantes, que aportan una parte fundamental del presupuesto.
En muchos casos, los recursos obtenidos permiten pagar orquestas, actividades infantiles, iluminación, seguridad o infraestructuras, elementos imprescindibles para mantener viva la tradición festiva.
Por ello, el debate ya no es solo político: afecta directamente a la supervivencia de decenas de fiestas populares en Vigo, muchas de ellas con décadas de historia y un fuerte arraigo en los barrios.
Un conflicto que vuelve a enfrentar al gobierno municipal y a la oposición
La polémica se produce en un momento en el que la gestión de eventos y seguridad en la ciudad vuelve a estar bajo el foco político. El PP insiste en que la solución pasa por transparencia, planificación y apoyo a las asociaciones vecinales, mientras el gobierno municipal aún no ha detallado cuál será la normativa para este verano.
A medida que se acerca la temporada de fiestas, la presión política aumenta y las comisiones esperan una respuesta clara del Concello.
Porque la pregunta que sobrevuela los barrios de Vigo es cada vez más evidente: ¿volverán las atracciones a las fiestas populares o seguirá el veto municipal?

