Entre el 30 de marzo y el 1 de abril, la carretera de A Pasaxe permanecerá cerrada durante la demolición de un tramo de 300 metros del viaducto que da acceso al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC). La Xunta de Galicia asegura que los trabajos se realizarán aprovechando los días de Semana Santa, pero el alcalde de Culleredo, José Ramón Rioboo, advierte que la medida puede provocar un colapso histórico del tráfico y exige una coordinación inmediata entre ayuntamientos, Xunta y Estado.
Coordinación metropolitana: clave para evitar el caos
Según Rioboo, el corte afectará gravemente a las principales arterias de Culleredo, incluyendo Fonteculler, O Burgo, A Corveira y Vilaboa, y aunque la Xunta justifica la elección de la Semana Santa por una menor densidad de tráfico, el alcalde alerta que la congestión seguirá siendo alta. Por ello, ha solicitado la creación de una mesa de trabajo supramunicipal, que incluya fuerzas de seguridad y responsables del transporte público, para diseñar rutas alternativas y garantizar la movilidad de los ciudadanos.
Entre las medidas propuestas por Rioboo destacan:
- Desvíos y rutas alternativas que cubran un radio amplio, no solo el entorno inmediato de la AC-12.
- Accesos asegurados al hospital, evitando riesgos para pacientes y personal sanitario.
- Refuerzo del transporte público para absorber la carga de vehículos particulares.
- Comunicación anticipada con la ciudadanía sobre cortes, horarios y alternativas.
Riesgo de saturación en Alfonso Molina
El alcalde advierte que el tráfico en Alfonso Molina, ya saturado, puede entrar en colapso total, especialmente si se produce cualquier incidencia. Rioboo recuerda que dos accidentes recientes en A Pasaxe y Alfonso Molina provocaron retenciones significativas, demostrando la vulnerabilidad de la red viaria coruñesa ante cortes programados.
“Debemos planificar la movilidad con perspectiva metropolitana. Funcionamos en red, y solo con políticas conjuntas a escala supramunicipal podremos evitar el caos y pensar en el ciudadano”, afirma Rioboo. La coordinación temprana permitirá que la población y los usuarios del hospital puedan organizar sus desplazamientos con anticipación.
Un corte que revela la fragilidad de la infraestructura
La demolición del viaducto de A Pasaxe forma parte de la reforma de los accesos al CHUAC, pero evidencia la falta de planificación integral en la movilidad del área metropolitana de A Coruña. Sin medidas claras, los vecinos podrían enfrentarse a atascos de varias horas, afectando no solo a la rutina diaria, sino también a servicios críticos como urgencias hospitalarias y transporte público.
Culleredo pone sobre la mesa la pregunta incómoda: ¿estamos preparados para coordinar la movilidad metropolitana o seguimos improvisando ante cada corte de carretera?

