Un hombre de unos 50 años resultó herido tras desplomarse la cubierta de una nave mientras realizaba labores de poda en altura. Fue evacuado al hospital de Montecelo con posibles lesiones torácicas.
Un accidente laboral que vuelve a poner el foco en la seguridad
Un hombre de aproximadamente 50 años fue trasladado este domingo 15 de marzo al Hospital de Montecelo (Pontevedra) después de sufrir una caída de unos dos metros al ceder un tejado de uralita en el municipio de O Grove.
El accidente se produjo en la calle Luis A. Mestre, cuando el afectado realizaba trabajos de poda en altura. Según las primeras informaciones, el hombre se apoyó sobre la cubierta de una nave —un antiguo supermercado—, sin saber que la estructura no tenía la resistencia suficiente. El techo terminó rompiéndose bajo su peso, provocando que el trabajador se precipitase directamente sobre una placa de hormigón en el interior del edificio.
Un rescate complicado por el riesgo de derrumbe
Tras el aviso de emergencia, se movilizaron los servicios municipales de Emerxencias de O Grove, junto al 061, la Policía Local y la Guardia Civil.
Las labores de rescate resultaron especialmente complejas. El principal problema era que la techumbre de la nave no ofrecía garantías de seguridad, lo que impedía a los equipos de emergencia acceder por el tejado sin correr el riesgo de sufrir el mismo accidente que la víctima.
Ante esta situación, los servicios de emergencia optaron por forzar el acceso al interior del edificio. Una vez dentro, localizaron al hombre tendido en el suelo, tras lo cual lograron alcanzarlo a través de un hueco abierto en la placa de hormigón.
Consciente pero con síntomas de lesión torácica
Cuando los sanitarios llegaron hasta él, el hombre se encontraba consciente, aunque manifestaba dolor intenso y dificultades para respirar, síntomas que apuntan a una posible lesión en la zona torácica.
Tras una primera valoración médica en el lugar del accidente, el equipo sanitario del 061 procedió a su traslado urgente al Hospital de Montecelo, donde quedó bajo observación médica para evaluar la gravedad de las lesiones.
El riesgo oculto de las cubiertas de uralita
Este suceso vuelve a poner sobre la mesa el peligro de trabajar sobre cubiertas antiguas de uralita, un material ampliamente utilizado durante décadas en naves industriales y edificios comerciales.
Aunque muchas de estas estructuras siguen en pie, su deterioro con el paso del tiempo puede convertirlas en auténticas trampas, especialmente cuando se realizan trabajos en altura sin las medidas de seguridad adecuadas.
Expertos en prevención laboral recuerdan que este tipo de tejados no están diseñados para soportar peso humano, por lo que subirse a ellos sin sistemas de protección o plataformas adecuadas supone un riesgo elevado de colapso.
El incidente ocurrido en O Grove ilustra una realidad que sigue repitiéndose en toda España: infraestructuras envejecidas y trabajos improvisados que pueden terminar en tragedia.

