El proyecto de Fuente Obejuna prevé una inversión de 150 millones de euros, una producción de 3 350 toneladas anuales y hasta 500 empleos durante la construcción.
Europa busca materias primas estratégicas y Andalucía quiere dejar de mirar desde la barrera.
El Proyecto Oropesa, en Fuente Obejuna (Córdoba), aspira a convertirse en una pieza clave para garantizar suministro europeo de estaño, un metal esencial para chips, vehículos eléctricos, centros de datos y energías renovables.
Una mina estratégica para la industria europea
La multinacional australiana Elementos Limited, a través de Minas de Estaño de España (MESPA), impulsa uno de los pocos proyectos europeos de estaño con opciones reales de explotación a corto plazo.
Oropesa cuenta con unas reservas estimadas de 15,9 millones de toneladas y capacidad para producir 3 350 toneladas anuales de estaño contenido en concentrado, casi el 10 % del consumo primario anual de la Unión Europea.
El estaño, el metal silencioso de la IA
Aunque recibe menos atención que el litio o el cobre, el estaño es imprescindible en la soldadura de circuitos electrónicos.
Su demanda crece por el auge de la inteligencia artificial, los grandes centros de datos, la electrificación del automóvil y las infraestructuras de energía renovable.
El suministro mundial está muy concentrado en países como Indonesia, China y Myanmar, lo que deja a Europa en una posición de dependencia industrial peligrosa.

Inversión, empleo y autorización ambiental
El proyecto prevé una inversión de 150 millones de euros. La Junta de Andalucía tramita ahora la autorización ambiental unificada, un paso clave antes de iniciar la construcción.
La explotación se ubicará en una zona sensible desde el punto de vista ambiental, lo que ha obligado a modificar aspectos del diseño inicial, como la ubicación de residuos y escombreras.
Una vez obtenidos los permisos, las obras durarían unos 20 meses, con picos de hasta 500 trabajadores. En fase operativa, la mina generaría más de 100 empleos directos.
De Córdoba al metal final
Uno de los puntos fuertes del proyecto es su integración “de la mina al metal”.
El mineral extraído en Córdoba se fundiría en las instalaciones de Iberian Smelting, en Robledollano (Cáceres), participada por Elementos. Esto permitiría vender lingotes trazables y reforzar la autonomía industrial europea.
Andalucía ante una oportunidad industrial
La Conferencia Internacional del Estaño, celebrada en Sevilla del 19 al 21 de mayo, ha situado a Andalucía en el mapa mundial del sector, con más de 260 delegados de 35 países.
El reto ahora es claro: compatibilizar inversión, empleo y protección ambiental sin bloquear un proyecto que puede ser estratégico para España y para Europa.
La pregunta es inevitable: ¿aprovechará Andalucía esta oportunidad minera o volverá a dejar que otros países controlen las materias primas del futuro?

