La actriz Gemma Cuervo ha fallecido a los 91 años en Madrid, dejando tras de sí una carrera de más de seis décadas en teatro, cine y televisión que la convirtió en una de las intérpretes más queridas del público español. Su familia confirmó la noticia y anunció que la capilla ardiente se abrirá este domingo en el Tanatorio de la Paz, en Tres Cantos.
Una carrera teatral inigualable
Nacida en Barcelona en 1934, Cuervo inició su carrera en el Teatro Español Universitario, debutando profesionalmente a finales de los años 50 con Harvey, dirigida por Adolfo Marsillach. Formó parte de la Compañía Lope de Vega, dirigida por José Tamayo, y fundó su propio proyecto escénico junto a Fernando Guillén.
Durante su trayectoria participó en más de cien montajes teatrales, destacando clásicos como:
- El malentendido de Albert Camus
- Bodas de sangre de Federico García Lorca
- La Celestina de Fernando de Rojas
- El castigo sin venganza de Lope de Vega
- Textos de Valle-Inclán y Robert Patrick
También dirigió y protagonizó obras como Siempre no es toda la vida o El otro William.
Televisión y cine: de Estudio 1 a la fama con Vicenta
En televisión, Cuervo participó en más de 200 adaptaciones de Estudio 1 y en Historias para no dormir. Alcanzó la fama popular con la serie Aquí no hay quien viva, interpretando a Vicenta, y más tarde apareció en La que se avecina y Médico de familia.
En cine trabajó en películas como:
- El mundo sigue (1965)
- La vida es maravillosa (1965)
- Los chicos del Preu (1967)
- Señora doctor (1974)
- Odio mi cuerpo (1974)
- El sueño de una noche de San Juan (2005)
- La reina del convento (2024)
Premios y reconocimientos
A lo largo de su carrera, Cuervo recibió numerosos galardones, entre ellos:
- Premio Max de Honor (2021)
- Premio Nacional de Teatro (1965)
- Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid (2018)
- Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes
- Premio Ondas
Una presencia discreta pero activa en sus últimos años
Durante sus últimos años, Gemma Cuervo mantuvo un perfil discreto aunque activo en redes sociales, donde compartió mensajes de ánimo y declamaciones de versos, especialmente durante la pandemia. Su cercanía y profesionalidad siguen siendo recordadas tanto por el público como por compañeros de profesión.
Gemma Cuervo deja un legado imborrable, consolidándose como una de las grandes damas del teatro español y un icono de la televisión.

