Más de 30 pacientes en Ourense reciben atención integral mientras crece el debate sobre la eficacia real de las subvenciones públicas destinadas a enfermedades crónicas sin cura.
Lo que está ocurriendo en Ourense refleja una realidad incómoda: miles de pacientes con enfermedades invisibles dependen de programas subvencionados cuya continuidad no siempre está garantizada.
Un programa asistencial para enfermedades sin cura
La Asociación de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y Sensibilidad Química Múltiple de Ourense (AFFOU) ha puesto en marcha un programa de atención integral que actualmente beneficia a más de 30 usuarios en la provincia gallega.
Estas patologías —fibromialgia, fatiga crónica y sensibilidad química múltiple— comparten un rasgo preocupante: no tienen cura y pueden resultar altamente incapacitantes en la vida diaria de quienes las padecen.
El proyecto impulsado por AFFOU busca mitigar los efectos físicos y psicológicos de estas enfermedades mediante un enfoque multidisciplinar.
Tres pilares clave: apoyo social, psicológico y físico
El programa se estructura en torno a tres ejes fundamentales:
- Atención social, orientada a facilitar recursos y acompañamiento.
- Apoyo psicológico, clave ante el impacto emocional de estas enfermedades.
- Terapias físico-rehabilitadoras, diseñadas para mejorar la funcionalidad del paciente.
Desde la asociación subrayan que muchos afectados sufren incomprensión social y médica, lo que agrava su situación y dificulta su integración laboral y personal.
Financiación pública: ¿solución o parche temporal?
La iniciativa se financia parcialmente a través de la Xunta de Galicia, mediante fondos procedentes de la asignación tributaria del 0,7% del IRPF, un mecanismo que permite a los contribuyentes destinar parte de sus impuestos a fines sociales.
Además, el programa cuenta con el respaldo de Cogami, entidad especializada en la atención a personas con discapacidad.
Sin embargo, este modelo de financiación abre un debate cada vez más presente:
¿es suficiente depender de subvenciones anuales para atender enfermedades crónicas de largo recorrido?
Un problema estructural en el sistema sanitario
El caso de Ourense pone de manifiesto una cuestión de fondo:
la atención a enfermedades crónicas y complejas sigue dependiendo en gran medida del tejido asociativo, en lugar de integrarse plenamente en el sistema sanitario público.
Mientras tanto, los pacientes continúan enfrentándose a:
- Diagnósticos tardíos o cuestionados
- Falta de recursos especializados
- Escasa inversión en investigación
El reto: pasar de la asistencia puntual a una estrategia nacional
Aunque iniciativas como la de AFFOU suponen un alivio inmediato, expertos advierten de que no sustituyen una política sanitaria estructural que garantice atención continua y especializada en todo el territorio.
La pregunta que queda en el aire es clara:
¿seguirá el Estado delegando en asociaciones lo que debería ser una prioridad sanitaria nacional?

