El relato del dominio absoluto se ha resquebrajado. La gran sensación latina de la MLB ya no parece invencible, y las primeras dudas empiezan a aflorar.
El fin de una racha que parecía imparable
El dominicano José Soriano, uno de los nombres más explosivos del inicio de temporada 2026, vio terminar su impresionante racha de dominio en la derrota de Los Angeles Angels por 5-2 ante los Chicago White Sox.
Tras seis aperturas casi perfectas, con una efectividad de 0.24 y solo una carrera permitida en 37.2 entradas, el lanzador cedió tres carreras y seis hits, incluyendo dos jonrones, en cinco innings.
El resultado no solo rompió su invicto (ahora 5-1), sino que elevó su ERA a 0.84, frenando su asalto a un registro histórico.
Fernando Valenzuela sigue intocable
Con este tropiezo, Soriano no logró superar la mítica marca del mexicano Fernando Valenzuela, quien mantiene el récord con 0.29 de efectividad en sus primeras siete aperturas en 1981.
Un dato que subraya la magnitud de lo que estaba en juego… y lo difícil que es sostener la excelencia en la MLB.

Una lesión que lo condicionó todo
La actuación de Soriano estuvo marcada por un factor clave: rigidez en el cuello. El propio jugador reconoció que las molestias afectaron su rendimiento desde el inicio.
“Cada vez que intentaba mirar hacia el plato, era difícil… el enfoque no era el mismo”.
La dolencia impactó especialmente en su control y velocidad, obligándolo a lanzar 97 pitcheos para apenas 15 outs, con solo 57 strikes.
A pesar de todo, mentalidad de as
Lejos de excusas, el manager Kurt Suzuki destacó la actitud del lanzador:
“Tomó la bola y eso es lo que hacen los ases”.
Y es que, incluso en una noche complicada, Soriano dejó señales de su calidad:
- 6 ponches
- 19 swings fallidos (máximo de la temporada)
Datos que reflejan que, incluso limitado físicamente, sigue siendo un lanzador dominante.
Un inicio brillante… con primeras grietas
El partido comenzó con la mejor versión de Soriano, retirando a los tres primeros bateadores por la vía del ponche. Pero en la segunda entrada, un jonrón de Colson Montgomery puso fin a su racha de 25.2 entradas sin permitir carreras.
A partir de ahí, el dominio se diluyó y los Angels quedaron expuestos, encadenando su quinta derrota consecutiva y nueve en los últimos diez partidos.
¿Preocupación o simple tropiezo?
Pese a todo, Soriano se mostró optimista:
“Creo que en un par de días estaré bien”.
Sin embargo, el contexto invita a la reflexión. El equipo atraviesa una crisis de resultados y su principal figura empieza a mostrar signos de desgaste.
El desafío de sostener la élite
El caso Soriano refleja la crudeza del béisbol profesional:
pasar de fenómeno imparable a humano vulnerable en cuestión de días.
La gran incógnita ahora es si este episodio será solo un tropiezo puntual… o el inicio de una caída más profunda.
Porque en la MLB, mantener la excelencia no es la norma:
es la excepción.

