Un devastador incendio en el municipio de Vilasantar ha dejado sin hogar a una familia que ahora depende exclusivamente de la ayuda ciudadana. El Ayuntamiento estima que la reconstrucción de la vivienda superará los 90.000 euros, tras confirmarse que la casa no contaba con seguro, una circunstancia que ha reabierto el debate sobre la falta de previsión y la creciente dependencia de la solidaridad vecinal como red de seguridad social alternativa.
El fuego arrasa una vivienda y deja a una familia en la calle
Lo ocurrido en Vilasantar ha conmocionado a la comarca. Un incendio nocturno arrasó por completo la vivienda de Manuel de Tamou y su hija Maruxa, quienes lograron salir con lo puesto tras despertarse entre humo y crujidos de la estructura.
El propio alcalde de Vilasantar, Fernando Pérez, relató en el programa Voces de A Coruña de Radio Voz la crudeza del suceso: una evacuación de emergencia en plena noche que evitó una tragedia aún mayor, pero que dejó pérdidas materiales irreparables.
La vivienda quedó completamente destruida y los servicios de emergencia declararon la estructura en estado de ruina total, obligando a su vallado por riesgo de derrumbe.
Sin seguro: la fragilidad económica de muchas familias rurales
Uno de los datos más impactantes del caso es que la vivienda no disponía de seguro, lo que deja a la familia sin cobertura económica para afrontar los daños.
El regidor fue claro: la reconstrucción dependerá íntegramente de aportaciones externas. En este contexto, la administración local y los vecinos han asumido el papel que normalmente cubriría una póliza básica, poniendo sobre la mesa un debate incómodo: la vulnerabilidad de muchas familias ante imprevistos de este tipo.
90.000 euros para reconstruir desde cero
El Ayuntamiento estima que levantar una nueva vivienda, incluso en formato modular reducido de unos 80–90 metros cuadrados, requerirá al menos 90.000 euros.
El proceso incluye:
- Demolición de la estructura dañada
- Retirada de escombros
- Construcción de una nueva vivienda
Para canalizar las ayudas económicas, el consistorio ha habilitado una cuenta bancaria oficial:
ES62 2080 0024 1830 4003 0708
Solidaridad vecinal como único “seguro”
Desde el primer momento, los vecinos de Vilasantar han respondido con rapidez, aportando ropa, alimentos y apoyo económico.
El propio alcalde reconoció que Manuel era reacio a pedir ayuda, convencido de que había personas en peor situación. Sin embargo, la magnitud del incendio ha transformado la respuesta en una ola de solidaridad que, según el propio regidor, se ha convertido en su “único seguro real”.
Incluso se han producido gestos inesperados, como el de una comerciante de A Coruña que ofreció ropa gratuita para la joven afectada tras cerrar su tienda.
El Ayuntamiento centraliza las ayudas para evitar el colapso emocional
Para evitar que la familia quede desbordada, el Ayuntamiento ha decidido centralizar toda la ayuda material.
Los ciudadanos que quieran colaborar deben contactar directamente con el consistorio en el teléfono 981 778 169, evitando así que los afectados tengan que gestionar llamadas o entregas en un momento especialmente delicado.
Contexto: un caso que abre debate sobre prevención y responsabilidad
El caso de Vilasantar vuelve a poner sobre la mesa cuestiones de fondo:
- La falta de aseguramiento en viviendas rurales
- La dependencia creciente de la solidaridad vecinal
- La capacidad real de los pequeños municipios para afrontar emergencias graves
Mientras la reconstrucción se pone en marcha, el caso evidencia una realidad incómoda: cuando no existe previsión financiera, la respuesta recae casi exclusivamente en la comunidad.
Conclusión
Lo ocurrido en Vilasantar no solo es una tragedia personal para una familia, sino también un reflejo de una problemática estructural: la vulnerabilidad económica ante desastres inesperados.
La pregunta que queda en el aire es clara: ¿puede la solidaridad ciudadana sustituir realmente a los mecanismos de protección que deberían ser básicos en cualquier hogar?

