La actriz Natalie Portman y otros cineastas destacados, entre ellos Jacques Audiard y Justine Triet, han firmado una carta pública en la que critican el boicot contra el cineasta israelí Nadav Lapid. La controversia surgió debido a que Lapid, ganador del Oso de Oro en Berlín por la película Sinónimos, fue invitado a participar como jurado en el Festival Internacional de Cine de Marsella (FID) y a proyectar su película Policeman.
El boicot se originó cuando varios participantes se manifestaron en contra de su inclusión en el jurado, argumentando que no asistieran al festival mientras un creador israelí formara parte de él. Esta presión llevó a la retirada de aproximadamente diez de las 120 películas programadas.
Es significativo mencionar que Lapid ha sido un crítico de las políticas del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. A pesar de su posición como disidente, la carta, publicada en el periódico Le Monde, señala la tendencia alarmante de reducir a los artistas a su nacionalidad, lo que, según los firmantes, es un grave problema.
Los casi 400 profesionales del ámbito cultural que respaldan la misiva defienden la necesidad de mantener un espacio de debate sin caer en «mecanismos de descalificación». Ante el boicot, la dirección del festival emitió un comunicado en el que consideró injusto hacer responsable a Lapid de las acciones de su Gobierno, aunque también criticaron la política israelí. Finalmente, Lapid decidió no asistir al evento, lo que ha suscitado un amplio debate sobre la libertad de expresión y la influencia de la cultura de la cancelación en el cine y las artes.

