Los Chicago Cubs necesitaban una reacción urgente y la encontraron de la forma más contundente posible. Un espectacular grand slam de Seiya Suzuki lideró una exhibición de poder que puso fin a semanas de frustración ofensiva y evitó una peligrosa barrida ante los Colorado Rockies.
Durante semanas, una pregunta rondaba alrededor de los Cubs: ¿dónde había desaparecido el poder ofensivo de uno de los equipos llamados a competir por los puestos altos de la Liga Nacional?
La respuesta llegó en Denver.
Y llegó con un estruendo imposible de ignorar.
Seiya Suzuki despierta a unos Cubs que estaban contra las cuerdas
Los Chicago Cubs derrotaron por 9-3 a los Colorado Rockies en el Coors Field gracias a una actuación ofensiva que muchos aficionados llevaban tiempo esperando.
El gran protagonista fue el japonés Seiya Suzuki, quien conectó un espectacular grand slam en la cuarta entrada que cambió por completo el desarrollo del encuentro.
Nada más ver cómo la pelota superaba la cerca del jardín izquierdo, Suzuki celebró con rabia contenida.
Puño al aire.
Grito de liberación.
Y una sensación compartida por toda la organización: por fin aparecía el bateo de largo alcance que tanto se había echado de menos.

Un batazo que cambió el partido
Hasta la cuarta entrada, los Cubs parecían encaminados hacia otra tarde complicada.
El abridor de Colorado, Ryan Feltner, había retirado a los primeros nueve bateadores que enfrentó y controlaba el partido sin demasiadas dificultades.
Sin embargo, la situación cambió radicalmente.
Pete Crow-Armstrong abrió el inning con un sencillo, Michael Busch añadió otro imparable e Ian Happ negoció una base por bolas.
Con las bases llenas y una oportunidad de oro para reaccionar, Suzuki castigó un lanzamiento descontrolado y envió la pelota por encima del muro del jardín izquierdo.
El resultado fue un grand slam que colocó el marcador 4-1 y silenció momentáneamente al público local.
Fue el tercer grand slam de su carrera en las Grandes Ligas y posiblemente uno de los más importantes de la temporada para Chicago.
Los Cubs recuperan el poder perdido
La importancia de la victoria va mucho más allá del resultado.
Chicago no lograba conectar tres jonrones en un mismo partido desde el pasado 25 de abril, una estadística que refleja las dificultades ofensivas que ha atravesado el equipo durante buena parte de la campaña.
Tras el cuadrangular de Suzuki llegaron también los batazos de Alex Bregman en la séptima entrada y de Carson Kelly en la octava, completando una jornada ofensiva que recordó a la mejor versión de los Cubs.
El propio entrenador Craig Counsell había reconocido antes del encuentro que la falta de poder estaba siendo uno de los principales problemas del equipo.
La respuesta de sus jugadores fue inmediata.
Edward Cabrera cumple desde el montículo
La explosión ofensiva también permitió que la sólida actuación del dominicano Edward Cabrera no pasara desapercibida.
El lanzador trabajó hasta la sexta entrada y supo mantener el control pese a permitir dos cuadrangulares solitarios.
Los Rockies encontraron algo de producción mediante los batazos de Brett Sullivan y del novato Cole Carrigg, pero nunca lograron recuperar el control del encuentro después del grand slam de Suzuki.
Cabrera recibió además una ayuda fundamental de su defensa.
Una jugada espectacular que cambió la dinámica
Uno de los momentos más destacados del partido llegó en la tercera entrada.
El jardinero central Pete Crow-Armstrong protagonizó una espectacular atrapada en plancha para evitar un hit de TJ Rumfield, una acción que terminó cerrando el inning y mantuvo a Chicago dentro del partido en un momento delicado.
Ese tipo de jugadas suelen pasar desapercibidas cuando aparecen los jonrones.
Pero en partidos tan igualados, pueden marcar la diferencia entre la derrota y la victoria.
Un triunfo que puede marcar un punto de inflexión
La victoria evita una barrida que habría generado muchas preguntas en torno al estado real de los Cubs.
Más importante aún, devuelve confianza a una alineación que necesitaba urgentemente reencontrarse con su capacidad para generar daño mediante el cuadrangular.
El equipo de Craig Counsell sigue teniendo margen para mejorar, pero actuaciones como la de Denver demuestran que el potencial ofensivo continúa presente.
La cuestión ahora es si este estallido de poder será una excepción puntual o el inicio de una recuperación que permita a Chicago volver a competir al nivel que sus aficionados esperan.
Suzuki vuelve a asumir el protagonismo
Para Seiya Suzuki, la actuación supone un recordatorio de por qué sigue siendo una de las piezas más importantes del proyecto deportivo de los Cubs.
Cuando la presión aumentó y el equipo necesitaba una respuesta, fue el japonés quien dio un paso al frente.
Su grand slam no sólo impulsó una victoria.
También devolvió la sensación de que Chicago sigue teniendo armas suficientes para pelear en una temporada que todavía está lejos de decidirse.

