El banco BBVA ha captado este miércoles un total de 2.000 millones de euros mediante una emisión de deuda sénior no preferente dividida en dos tramos, a tres y diez años, con una demanda que ha superado ampliamente la oferta inicial.
Según fuentes del mercado, la operación ha despertado un fuerte interés entre los inversores, que han llegado a solicitar 6.400 millones de euros, más de tres veces el importe finalmente adjudicado. Este elevado apetito ha permitido a la entidad reducir de forma significativa el coste de financiación respecto a las condiciones inicialmente previstas.
El primer tramo, con vencimiento a tres años, se ha cerrado por 750 millones de euros con un precio de euríbor a tres meses más 55 puntos básicos, frente a una referencia inicial de 85 puntos básicos. Esto supone un cupón aproximado del 2,58%, inferior al planteado al inicio de la colocación.
El segundo tramo, con vencimiento a diez años, ha alcanzado los 1.250 millones de euros y se ha colocado a un diferencial de 100 puntos básicos sobre el ‘mid swap’, también por debajo del objetivo inicial de 125 puntos básicos. En este caso, la rentabilidad anual para los inversores se sitúa en torno al 3,75%.
La emisión forma parte de la estrategia financiera del BBVA para reforzar el cumplimiento de los requisitos MREL (mínimo de fondos propios y pasivos admisibles) y, al mismo tiempo, diversificar los vencimientos de su deuda, alargando el perfil temporal de su financiación.
La operación ha contado con el apoyo de Deutsche Bank, HSBC, Société Générale y UniCredit como entidades colocadoras, y la deuda se emitirá íntegramente en euros.

