El RCDE Stadium del RCD Espanyol se encuentra en riesgo de cierre después de que aficionados lanzaran botellas al campo durante el partido contra el Girona, donde el Espanyol perdió 0-2. El encuentro, disputado el pasado viernes, dejó al equipo perico con solo un punto de los últimos nueve posibles en LaLiga, generando frustración en el vestuario.
Los hechos ocurrieron en los minutos finales del partido, específicamente en el minuto 94, cuando aficionados locales lanzaron botellas con líquido, llegando a impactar una en la espalda del portero del Girona, Paulo Gazzaniga. Este incidente ha suscitado preocupación, especialmente porque el RCDE Stadium ya había sido advertido sobre riesgos de cierre desde la temporada pasada.
En el acta del árbitro, Galech Apezteguía, se detalla que el lanzamiento de botellas se produjo después de que el Girona marcara su segundo gol. En relación a incidentes pasados, en un derbi contra el Barcelona el 3 de enero, también se reportaron lanzamientos de botellas, aunque en aquella ocasión estas no impactaron en ningún jugador.
Como resultado de los recientes sucesos, el Comité de Disciplina de la RFEF revisará el tema en su próxima reunión, y el Espanyol se prepara para recurrir cualquier sanción que pueda incluir el cierre parcial del estadio, basándose en precedentes similares como el caso del Sevilla-Betis, donde se impuso un cierre temporal que fue posteriormente modificado.

