Bad Bunny gana el AOTY en los Grammy, y entra definitivamente en la historia de la música al convertirse en el primer artista en lograr el máximo galardón de los premios Grammy con un disco íntegramente en español. El cantante puertorriqueño se alzó este domingo con el premio más prestigioso de la industria musical por su trabajo “Debí Tirar Más Fotos”, durante la 68ª edición de los Grammy celebrada en Los Ángeles.
El artista, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, superó en una reñida carrera a figuras de talla mundial como Kendrick Lamar y Lady Gaga, imponiéndose en una categoría que tradicionalmente ha estado dominada por producciones en inglés. A sus 31 años, Bad Bunny logra así su primer Grammy al álbum del año, consolidando su estatus como uno de los músicos más influyentes del panorama global.
Un hito histórico para la música en español
La victoria de “Debí Tirar Más Fotos” supone un antes y un después para la música latina. Nunca antes un álbum en español había obtenido el principal premio de los Grammy, lo que convierte este reconocimiento en un hito cultural de alcance internacional. El disco, que ya había sido galardonado como álbum del año en los Latin Grammy el pasado mes de noviembre, es un homenaje explícito a Puerto Rico y a las raíces caribeñas del artista.
Durante su discurso de aceptación, Bad Bunny dedicó el premio a las personas migrantes que han tenido que abandonar su país para perseguir sus sueños. “Quiero dedicar este premio a todos los que tuvieron que dejar su tierra para buscar un futuro mejor”, afirmó ante un auditorio repleto de estrellas de la música.
Un premio con fuerte carga política
El reconocimiento a Bad Bunny no estuvo exento de connotaciones políticas. El artista ha sido especialmente crítico con las políticas migratorias del presidente estadounidense Donald Trump, en particular con las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en varias ciudades del país. Esa oposición quedó patente a lo largo de la gala, donde numerosos asistentes lucieron insignias con el lema “ICE Out”.
El propio Bad Bunny volvió a lanzar un mensaje contundente al recoger el Grammy a mejor álbum latino urbano, uno de los cinco premios que se llevó en la noche. “ICE out”, proclamó desde el escenario, arrancando aplausos del público. En los últimos meses, el cantante incluso evitó actuar en Estados Unidos continental por temor a que sus seguidores fueran detenidos durante los conciertos.
Camino al Super Bowl y polémica incluida
La victoria en los Grammy llega a solo una semana de que Bad Bunny protagonice el espectáculo del descanso de la Super Bowl, uno de los eventos televisivos más vistos del mundo. Su elección como cabeza de cartel ha generado críticas entre sectores más conservadores, incluido el propio Trump, que llegó a calificarla de “absolutamente ridícula” y aseguró no conocer al artista.
Pese a la controversia, el Grammy al álbum del año refuerza su posición como figura central de la música global y anticipa una actuación que promete marcar un punto de inflexión en la visibilidad de la música latina ante el gran público angloparlante.
Otros ganadores destacados de la noche
La gala también dejó otros momentos relevantes. Kendrick Lamar, que partía como el gran favorito con nueve nominaciones, se llevó finalmente cinco premios, entre ellos el de mejor álbum de rap por “GNX” y el de grabación del año compartido con SZA por “luther”. Billie Eilish y su hermano Finneas ganaron el premio a canción del año por “Wildflower”.
La británica Olivia Dean fue reconocida como mejor artista revelación y aprovechó su discurso para rendir homenaje a su abuela, inmigrante de Guyana, en una intervención que reforzó el tono reivindicativo de la noche. Por su parte, Lady Gaga ganó los premios a mejor álbum pop vocal por “Mayhem” y mejor grabación dance-pop por “Abracadabra”.
Uno de los hitos más curiosos llegó con “Golden”, canción de la película animada “KPop Demon Hunters”, que se convirtió en el primer tema del género K-pop en ganar un Grammy en la categoría de mejor canción para medios audiovisuales.
Una Academia más diversa
Los Grammy de este año reflejaron también los cambios internos en la Academia de la Grabación. En los últimos años se ha renovado profundamente el censo de votantes para aumentar la diversidad, incorporando a unos 1.000 miembros vinculados a los Latin Grammy. Según la organización, el 73% de los votantes actuales se ha incorporado desde 2019, un factor clave para entender el histórico triunfo de Bad Bunny.
Con este premio, Bad Bunny no solo consolida su carrera, sino que abre una puerta definitiva para la música en español en los grandes escenarios internacionales. Su victoria demuestra que el idioma ya no es una barrera y que la música latina ha dejado de ser un fenómeno periférico para ocupar el centro de la industria global.

