El humorista y artista ourensano sorprende con una obra íntima y literaria
Lo que muchos conocían como la faceta más teatral de Moncho Borrajo ha quedado hoy claramente ampliada. El polifacético creador gallego ha sido galardonado con el 26.º Premio Literario Fernando Arenas Quintela gracias a su obra A lúa din que non chora, una propuesta que ha convencido al jurado por su sensibilidad, su estructura innovadora y su fuerte carga artística.
El fallo se hizo público en A Coruña tras la reunión del jurado, que decidió por mayoría reconocer una obra que rompe etiquetas y reafirma la vigencia de la literatura gallega contemporánea.
Un jurado unánime ante una obra que mezcla poesía, narrativa y arte
El tribunal encargado del fallo estuvo compuesto por Elena Galván Vázquez, Javier Ozores Marchesi, José María Paz Gago, Begoña Peñamaría Marcos y Francisco Vázquez Vázquez, quienes destacaron el carácter singular del trabajo premiado.
Según el acta, A lúa din que non chora sobresale por su estructura híbrida, en la que se combinan:
- Poesía en lengua gallega
- Una breve introducción narrativa
- Ilustraciones originales del propio autor
Esta fusión de disciplinas ha sido interpretada como una muestra clara del diálogo entre la literatura y las artes plásticas que caracteriza la trayectoria de Borrajo.
Moncho Borrajo: del escenario al reconocimiento literario
Conocido históricamente por su carrera en el mundo del teatro y el humor, Moncho Borrajo (Ramón Borrajo Domarco) demuestra con este galardón que su perfil creativo va mucho más allá de los escenarios.
El autor de Baños de Molgas acumula más de cincuenta años de trayectoria artística, en los que ha desarrollado facetas como:
- Dramaturgo
- Escritor
- Poeta
- Artista plástico
Este nuevo reconocimiento pone en valor una vertiente más introspectiva y literaria, alejada del registro humorístico que lo popularizó.
Una obra en gallego que reivindica la sensibilidad lírica
Uno de los aspectos más destacados del trabajo premiado es el uso del idioma gallego como vehículo literario central, algo que el jurado ha valorado especialmente por su carga expresiva y emocional.
La obra presenta una aproximación íntima y reflexiva, donde la lengua se convierte en elemento vertebrador de una narrativa poética que conecta tradición y modernidad.
En un contexto cultural donde el debate sobre la identidad lingüística sigue siendo relevante en distintas regiones de España, este tipo de trabajos refuerza la presencia del gallego en la creación literaria contemporánea.
El Premio Fernando Arenas Quintela, referente cultural en Galicia
El Premio Literario Fernando Arenas Quintela se ha consolidado como una de las citas culturales más importantes del panorama gallego.
Convocado en memoria del histórico librero coruñés Fernando Arenas Quintela, el galardón busca reconocer obras que aporten valor al patrimonio cultural y literario de Galicia, manteniendo vivo el legado de la emblemática librería Arenas en A Coruña.
La edición número 26 reafirma la continuidad de un certamen que apuesta por la calidad literaria por encima de modas o tendencias pasajeras.
Un reconocimiento a la creatividad sin etiquetas
El fallo del jurado pone de relieve una realidad cada vez más evidente en la cultura española: la desaparición de las fronteras rígidas entre disciplinas artísticas.
En este caso, Moncho Borrajo ha sido premiado precisamente por su capacidad de integrar poesía, narrativa e ilustración en una misma obra, demostrando que la creatividad no entiende de compartimentos estancos.
El reconocimiento llega en un momento en el que su figura sigue plenamente activa dentro del panorama cultural gallego y nacional.
Un premio que refuerza el valor de la cultura gallega
Más allá del nombre propio del ganador, esta edición del premio vuelve a situar a Galicia como un espacio cultural dinámico, donde la literatura en lengua gallega sigue teniendo un papel relevante.
La elección de una obra como A lúa din que non chora refuerza la idea de que la tradición literaria gallega continúa evolucionando sin perder su esencia.
Conclusión:
El reconocimiento a Moncho Borrajo no solo premia una obra concreta, sino una trayectoria artística completa marcada por la versatilidad, la creatividad y la defensa de la expresión cultural propia.

