Derrumbe del ábside de Muriel reabre debate sobre patrimonio
El colapso del ábside mudéjar de la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, en Muriel de Zapardiel (Valladolid), ha intensificado el análisis sobre el estado del patrimonio histórico en Castilla y León. Este templo, construido en el siglo XII y protegido como Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional, se encuentra cerrado tras el incidente ocurrido el pasado lunes 12 de enero, revelando un deterioro estructural significativo.
En respuesta a este suceso, el Grupo Parlamentario Socialista ha solicitado formalmente a la Junta de Castilla y León toda la documentación sobre el estado de conservación del edificio durante los últimos cinco años. La formación política considera el derrumbe como un reflejo de una situación de abandono generalizado del patrimonio cultural en la región.
De manera específica, los socialistas han requerido informes y expedientes relacionados con el mantenimiento del templo, así como documentos elaborados tras el colapso. También han registrado una pregunta parlamentaria para obtener detalles por escrito de las acciones realizadas por el Gobierno autonómico para proteger el patrimonio histórico en la comunidad.
Además, han exigido aclaraciones sobre las medidas inmediatas adoptadas para investigar las causas del derrumbe, las conclusiones preliminares de los técnicos de patrimonio y los controles realizados en el entorno del templo en los últimos años. El PSOE subraya la necesidad de una evaluación técnica rigurosa para establecer responsabilidades y prevenir incidentes similares en el futuro.
La iglesia de Nuestra Señora del Castillo es considerada una pieza importante del románico-mudéjar en Valladolid. Su colapso ha causado preocupación entre los habitantes de Muriel, una localidad pequeña de poco más de cien habitantes. Expertos en conservación habían señalado antes del derrumbe la presencia de grietas, humedades y materiales erosionados, indicativos de un deterioro progresivo.
Desde el Grupo Socialista se indica que el caso de Muriel ilustra una problemática más amplia. Critican la insuficiencia de inversión de la Consejería de Cultura en el patrimonio, especialmente en el ámbito rural, donde muchos edificios protegidos carecen de mantenimiento adecuado. También han señalado el incumplimiento del compromiso del 1% cultural establecido en la Ley de Patrimonio.
El PSOE ha contrastado la respuesta rápida de la Junta para declarar Bien de Interés Cultural otro monumento, la Pirámide de los Italianos, con la falta de acciones preventivas en monumentos históricos que, a pesar de su protección, siguen deteriorándose.
Mientras continúan las investigaciones y el templo permanece cerrado, asociaciones patrimoniales y ciudadanos han solicitado medidas urgentes para garantizar la estabilidad del edificio y proteger los elementos artísticos expuestos. El derrumbe en Muriel se ha convertido en un signo del debate sobre la conservación del patrimonio histórico en Castilla y León y la responsabilidad de las administraciones públicas en su protección.

