La noche del [fecha], el programa ¡De Viernes! fue escenario de un tenso reencuentro entre Paola Olmedo y José María Almoguera, quienes discutieron sobre temas económicos y legales relacionados con su separación, que ocurrió hace casi dos años.
El diálogo se centró en el bloqueo del convenio regulador, con Almoguera alegando haber presentado hasta seis versiones del acuerdo, mientras que Olmedo expresó que las cláusulas buscan restringir su libertad, especialmente en lo relativo a su imagen pública y la de su hijo menor.
Almoguera afirmó: «He mandado seis documentos de acuerdo y a todos les has sacado objeciones. Lo único que quiero es firmar, un convenio y que tengamos una estabilidad». Olmedo rebatió, calificando la cláusula de no agresión pública como una forma de censura.
El intercambio se intensificó al hablar de las cuentas pendientes y de su gestión económica. Almoguera mencionó que había entregado el 50 % de sus ingresos a Olmedo sin aplicar impuestos, algo que, según él, ha desatado críticas hacia su persona.
En respuesta, Olmedo manifestó que las preocupaciones de Almoguera ahora son más monetarias que emocionales.
El punto de quiebre entre ambos se sitúa en la exposición mediática de su relación y la situación actual del divorcio, que sigue sin firmarse debido a la falta de acuerdo en diversos aspectos legales. Además, Paola Olmedo ha sido anunciada como participante en el reality Supervivientes 2026, lo que añade presión a la situación, ya que Almoguera considera que socava el deseo de privacidad que había defendido su exesposa.
Este intercambio refleja el estado actual de la relación entre ambos y su impacto en las dinámicas familiares dentro del clan Campos, en un contexto donde la tensión y los desacuerdos parecen mantenerse activos.

