El Leicester City, aquel sorprendente campeón de la Premier League 2015-2016, vive hoy su peor pesadilla: se encuentra en puestos de descenso a League One, la tercera categoría del fútbol inglés, tras sufrir además una deducción de seis puntos por incumplimiento del Fair Play Financiero.
De la gloria a la lucha por no descender
Hace exactamente 10 años, los foxes lideraban la Premier con Jamie Vardy, Riyad Mahrez y N’Golo Kanté, sorprendiendo al mundo y escribiendo una de las páginas más memorables del fútbol inglés. Hoy, sin ninguno de sus héroes y tras años de mala gestión, el King Power Stadium es testigo de la decadencia de un club que rozó la élite.
La temporada 2025-2026 marca un año crítico: tras el descenso a Championship, la directiva fichó al español Martí Cifuentes, quien no logró revertir la situación. Tras 13 derrotas en 31 partidos, Cifuentes dejó el cargo en enero con el equipo en 19ª posición, y ni la interinidad de Andy King ni la llegada de Gary Rowett han logrado estabilizar al Leicester.
Crisis deportiva y económica
El empate reciente ante Middlesbrough (1-1) coloca al Leicester en puestos de descenso, con Blackburn Rovers y West Bromwich acechando. Además, el club encadena casi dos meses sin ganar, con nueve partidos sin victorias entre todas las competiciones.
Pero los problemas no son solo deportivos. La deducción de seis puntos por superar en 23,8 millones de euros el límite de pérdidas fijado por la Premier League evidencia años de decisiones financieras cuestionables, como señaló el Foxes Trust, asociación de aficionados:
“Esta deducción de puntos es la culminación de años de malas decisiones”.
Una caída histórica
El Leicester City, que llegó a cuartos de final de Champions (2016-2017), ganó la FA Cup (2020-2021) y fue semifinalista de Conference League (2021-2022), ahora enfrenta la posibilidad de caer a League One tras casi 20 años en categorías superiores.
Con 12 jornadas restantes, el club deberá recomponerse si no quiere que el 10º aniversario de su histórica Premier 2015-2016 se convierta en la celebración más amarga de su historia. Jamie Vardy, último superviviente de aquella gesta, ya abandonó el club y esta vez no podrá salvar a los foxes.

